En el marco de las acciones destinadas a promover la salud integral y mejorar la calidad de vida de la comunidad, el Hospital “Nuestra Señora del Carmen”, a través de su Unidad de Kinesiología, lleva adelante un taller orientado a pacientes con patologías de columna.
La kinesióloga del servicio, licenciada María de los Ángeles Medina, explicó que esta propuesta está dirigida a personas con diagnóstico específico, tales como escoliosis, lumbalgias, cervicalgias, hernias de disco y fibromialgia, entre otras afecciones que generan dolor y limitaciones en distintos puntos de la columna vertebral.
“El objetivo es acompañar a los pacientes para que puedan alcanzar una mejor calidad de vida mediante el ejercicio terapéutico, técnicas kinésicas de reeducación postural y la incorporación de hábitos de autocuidado”, señaló la profesional. Además, destacó la importancia de la educación sobre la patología para favorecer una adecuada adherencia tanto al tratamiento médico como kinésico.

En este sentido, remarcó que los problemas de columna no distinguen edad ni género, y que aproximadamente el 90% de la población ha padecido alguna afección de este tipo a lo largo de su vida, desde contracturas hasta patologías más complejas como hernias de disco. Asimismo, indicó que existen múltiples factores de riesgo, como el esfuerzo físico inadecuado, las tareas domésticas, el sedentarismo y las malas posturas sostenidas, especialmente en personas que trabajan frente a computadoras. También advirtió sobre la importancia del cuidado en niños y adolescentes, ya que el uso de mochilas pesadas puede generar alteraciones posturales durante el crecimiento.
Respecto a las patologías más frecuentes, la licenciada detalló que predominan las lumbalgias de distintas causas, las escoliosis que generan dolor en la adultez y las cervicalgias, tanto de origen postural como traumático, como el conocido síndrome de latigazo cervical.
En cuanto a la modalidad de acceso, explicó que los pacientes deben contar con derivación de un médico especialista, ya sea traumatólogo o reumatólogo, donde conste el diagnóstico y el apto físico para realizar gimnasia postural. Posteriormente, deben concurrir al servicio de kinesiología, donde se realiza una evaluación inicial para su incorporación al taller. El programa tiene una duración de 10 clases, durante las cuales los participantes aprenden ejercicios específicos, técnicas de cuidado de la columna y estrategias para desenvolverse en la vida diaria sin generar dolor ni sobrecargas musculares.
Finalmente, Medina destacó que, una vez finalizado cada ciclo, se conforman nuevos grupos con el objetivo de ampliar el acceso y beneficiar a la mayor cantidad posible de pacientes de la comunidad.