Jueves, 15 de octubre, 2026
  • 15 de octubre
  • Día del Bastón Blanco: inclusión y autonomía

    15 Oct 2026 13:03

    En el marco de esta fecha, que se conmemora cada 15 de octubre, el Ministerio de Salud Pública destaca la importancia de reconocer el significado de los distintos bastones y acompañar a las personas con discapacidad visual.

    En el marco de esta fecha, que se conmemora cada 15 de octubre, el Ministerio de Salud Pública destaca la importancia de reconocer el significado de los distintos bastones y acompañar a las personas con discapacidad visual.

    Desde el Centro de Baja Visión del Hospital del Carmen se brinda atención especializada y rehabilitación integral para favorecer la independencia y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

    Cada 15 de octubre se conmemora el Día Mundial del Bastón Blanco, una fecha destinada a generar conciencia sobre los derechos, la autonomía y la inclusión de las personas con discapacidad visual. En este contexto, el Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, pone en valor el trabajo que desarrolla el Centro de Baja Visión, dependiente del Sistema Provincial de Salud, que funciona en el Hospital Nuestra Señora del Carmen.

    La doctora Susana Antoni, médica oftalmóloga del Centro de Baja Visión, explicó que esta conmemoración representa una oportunidad para sensibilizar a la sociedad acerca de las necesidades de quienes presentan ceguera o disminución visual, y promover actitudes de respeto, solidaridad y acompañamiento.

    “Es muy importante concientizar tanto a los pacientes, que muchas veces sienten resistencia a utilizar el bastón, como a las personas que los encuentran en la vía pública. El bastón tiene un significado que a veces el paciente no logra expresar con palabras: necesito ayuda, quiero cruzar la calle o tengo dificultades para encontrar una dirección”, señaló la especialista.

    En este sentido, Antoni explicó que el bastón constituye una herramienta fundamental de orientación y movilidad, pero también funciona como una señal que permite a los demás reconocer que una persona puede necesitar determinadas condiciones de seguridad o asistencia.

    La profesional destacó que, cuando una persona despliega su bastón para cruzar una calle, está indicando a conductores, motociclistas y peatones que puede tener dificultades para advertir los movimientos del tránsito. Por ello, remarcó la importancia de disminuir la velocidad, respetar su paso y ofrecer ayuda cuando sea necesario.

    Uno de los aspectos centrales de la concientización es conocer los distintos tipos de bastones utilizados por las personas con discapacidad sensorial.

    La oftalmóloga explicó que el bastón blanco identifica a las personas ciegas, mientras que el bastón verde es utilizado por quienes presentan baja visión, es decir, personas que conservan cierta capacidad visual, pero que encuentran dificultades para desarrollar determinadas actividades cotidianas.

    Asimismo, señaló que el bastón blanco con franjas rojas identifica a las personas con sordoceguera, quienes presentan una combinación de discapacidad visual y auditiva.

    “Hay personas que utilizan anteojos, pueden distinguir algunos objetos o incluso subir a un colectivo, pero necesitan desplegar su bastón para desplazarse con seguridad. Esto a veces genera confusión porque la gente se pregunta si ven o no ven. La realidad es que ven, pero esa visión no les alcanza para todas las actividades”, explicó.

    En este sentido, insistió en la necesidad de comprender que la discapacidad visual presenta diferentes grados y que el uso del bastón no implica necesariamente una pérdida total de la visión.

    La doctora Antoni detalló que el Centro de Baja Visión del Hospital del Carmen recibe pacientes derivados principalmente por médicos oftalmólogos, quienes detectan disminuciones visuales progresivas o pérdidas de visión ocasionadas por distintas enfermedades o accidentes.

    El abordaje se centra en aprovechar las capacidades visuales que conserva cada persona y brindar herramientas que le permitan desenvolverse con mayor autonomía. “Muchas veces no podemos devolver la visión que se perdió, pero sí podemos rehabilitar al paciente para que utilice de la mejor manera la visión que conserva. Trabajamos no solamente en el uso del bastón, sino también en las actividades de la vida diaria, en el manejo de la tecnología y en la utilización de ayudas ópticas, como anteojos especiales, lupas o telescopios, según las necesidades de cada persona”, detalló.

    La especialista remarcó que cada paciente requiere una evaluación individualizada, ya que las dificultades y posibilidades de rehabilitación son diferentes en cada caso.

    Otro de los aspectos que destacó la profesional fue la importancia de abordar las consecuencias emocionales que puede provocar la pérdida de la visión. Según explicó, muchas personas atraviesan un proceso de duelo al enfrentarse a una disminución visual irreversible, situación que puede generar angustia, frustración y dificultades para aceptar nuevas formas de desenvolverse.

    “La pérdida de la visión conlleva un duelo y, cuando ese proceso no se logra elaborar, muchas veces resulta difícil buscar soluciones. Por eso es muy importante el apoyo psicológico, la contención emocional y el acompañamiento de la familia”, sostuvo.

    Antoni señaló que el entorno familiar cumple un papel esencial, aunque advirtió que tanto la sobreprotección como la falta de acompañamiento pueden dificultar el proceso de rehabilitación.

    “La familia tiene que acompañar, pero también permitir que la persona recupere su independencia. No se trata de depender de otro toda la vida, sino de volver a sentirse útil, capaz y autónomo”, reflexionó.

    Finalmente, la oftalmóloga recordó que el Centro de Baja Visión funciona en el Hospital Nuestra Señora del Carmen, de lunes a viernes, a partir de las 13 horas, donde se brinda orientación y atención a quienes necesitan acceder a este servicio especializado.