Martes, 20 de octubre, 2026
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  • Una detección temprana en la Policlínica de Banda del Río Salí permitió superar el cáncer de mama

    20 Oct 2026 18:09
    A través de los controles mamográficos que brinda el sistema público de salud, María Marta Melián Prieto, de 48 años, pudo conocer su diagnóstico a tiempo y realizar todo su tratamiento en establecimientos sanitarios de la provincia.

    A través de los controles mamográficos que brinda el sistema público de salud, María Marta Melián Prieto, de 48 años, pudo conocer su diagnóstico a tiempo y realizar todo su tratamiento en establecimientos sanitarios de la provincia.

    A través de los controles mamográficos que brinda el sistema público de salud, María Marta Melián Prieto, de 48 años, pudo conocer su diagnóstico a tiempo y realizar todo su tratamiento en establecimientos sanitarios de la provincia. Hoy, recuperada y acompañada por los equipos de salud que estuvieron presentes durante su enfermedad, comparte su experiencia para alentar a otras mujeres a realizarse los controles preventivos.

    La detección temprana puede cambiar el rumbo de una enfermedad y abrir el camino hacia la recuperación. Así lo demuestra la historia de María Marta Melián Prieto, una paciente que en 2024 recibió un diagnóstico de cáncer de mama durante un control en la Policlínica de Banda del Río Salí y que hoy, después de atravesar un tratamiento complejo, celebra haber superado la enfermedad.

    Su experiencia pone en valor el trabajo cotidiano de los equipos sanitarios del Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, bajo los lineamientos del gobernador Osvaldo Jaldo, y destaca la importancia de garantizar el acceso a estudios, tratamientos y acompañamiento integral dentro del sistema público.

    Un control que hizo la diferencia

    María Marta acudió a la Policlínica de Banda del Río Salí para realizarse una mamografía de control, sin presentar síntomas ni haber advertido ninguna señal de alarma. Incluso, el estudio se realizó a los seis meses de su mamografía anterior, a partir de una indicación de seguimiento.

    Fue entonces cuando el equipo de salud detectó una imagen sospechosa que permitió avanzar con los estudios necesarios para confirmar el diagnóstico. La paciente comenzó así un camino que implicó afrontar momentos difíciles, pero que también estuvo acompañado por la atención profesional y el apoyo humano de quienes la asistieron desde el primer momento. “Me fui a hacer una mamografía porque había ido a mi médico de control y pedí hacerme el estudio. No había llegado al año de la mamografía anterior y fue ahí donde detectaron que tenía cáncer de mama”, recordó.

    La mujer destacó especialmente el trato recibido en la institución y el acompañamiento que continúa hasta la actualidad. “La verdad que estoy más que agradecida con la licenciada Florencia Gómez y con la doctora Gargiullo. Siempre tuve la contención de ellas, de mi familia y hasta el día de hoy sigo contando con ese apoyo”, expresó.

    Tras el diagnóstico, realizó la totalidad de su tratamiento en el sistema público de salud. Con el sostén de sus seres queridos y el seguimiento de los profesionales, pudo atravesar cada etapa de la enfermedad hasta alcanzar la recuperación. “Gracias a Dios, vencí al cáncer. Hoy hago mi vida normal, voy al gimnasio, camino y me alimento normalmente. Estoy feliz”, manifestó emocionada.

    El valor de la mamografía

    La licenciada Florencia Gómez, integrante del servicio de mamografía de la Policlínica de Banda del Río Salí, explicó que el trabajo del equipo no termina con la realización del estudio, sino que también contempla el seguimiento y la contención de las pacientes durante su recorrido por el sistema sanitario. “Nosotros, una vez que detectamos una sospecha con la mamografía, orientamos a la paciente para que se realicen los estudios correspondientes. La confirmación se hace mediante una biopsia. Después, seguimos acompañando a las pacientes y, una vez recuperadas, continuamos con sus controles”, señaló.

    En ese sentido, destacó la importancia de generar conciencia sobre la necesidad de realizarse estudios periódicos, incluso cuando no existen síntomas. El caso de María Marta es un ejemplo concreto de cómo una mamografía puede identificar una lesión sospechosa antes de que la mujer perciba algún cambio en su cuerpo. “Hay pacientes que no se palpan ninguna pelotita y, sin embargo, pueden tener una lesión. Con la mamografía podemos detectar sospechas en una etapa en la que la mujer todavía no tiene síntomas. Por eso queremos que se acerquen a realizarse los controles, aunque se sientan bien”, explicó Gómez.

    La profesional también remarcó que la tarea del servicio incluye brindar tranquilidad y acompañamiento a las mujeres que atraviesan el proceso diagnóstico, así como mantener el vínculo con aquellas que ya finalizaron sus tratamientos y deben continuar con sus chequeos.

    Atención accesible

    El servicio de mamografía de la Policlínica de Banda del Río Salí trabaja de lunes a viernes, de 8 a 12 y de 14 a 18 horas. Las mujeres mayores de 40 años pueden concurrir sin pedido médico, por orden de llegada, para realizarse el estudio. Como preparación, deben asistir con las axilas limpias, sin desodorante, talco ni cremas en la zona.

    Además, durante octubre, en el marco de las actividades de concientización sobre el cáncer de mama, la institución desarrolla acciones destinadas a visibilizar la importancia de la prevención y acercar información a la comunidad.

    Desde el equipo sanitario insisten en que no se debe esperar a sentir dolor, encontrar un bulto o presentar alguna otra manifestación para consultar. La periodicidad de los controles debe adecuarse a la edad, los antecedentes y las indicaciones de cada profesional de salud.

    Un mensaje para otras mujeres

    Hoy, María Marta decidió transformar su experiencia en un mensaje de esperanza para quienes deben realizarse una mamografía o están atravesando un diagnóstico similar. Con la tranquilidad de haber superado la enfermedad, busca transmitir la importancia de no postergar los controles por miedo “Siempre les recomiendo a las mujeres que se hagan la mamografía y que no tengan miedo. En mi caso, yo no tuve la famosa pelotita que muchas buscamos cuando nos palpamos. Tenía un tumor debajo del pecho derecho y nunca me sentí mal ni tuve síntomas. Gracias a los controles pude detectarlo”, relató.

    Por su parte, Gómez invitó a las mujeres a acercarse a la institución y confiar en los equipos de salud. “Las esperamos para que tomen conciencia y se hagan los controles. No tengan miedo, porque detectar la enfermedad a tiempo permite acceder al tratamiento oportuno”, sostuvo.

    La historia de María Marta recuerda que la prevención es una herramienta fundamental y que el acceso a los estudios, junto con la atención profesional y la contención humana, puede marcar una diferencia decisiva. Su recuperación es también una invitación a todas las mujeres a priorizar su salud y consultar aun cuando no presenten síntomas.