La iniciativa promueve la formación continua, la reducción de errores médicos y una atención más segura y de calidad para los pacientes pediátricos.
El Centro de Simulación Médica del Hospital del Niño Jesús fue aceptado en el Registro Nacional de Espacios de Simulación, un reconocimiento que le permitirá integrarse a una red de instituciones dedicadas al entrenamiento de los equipos de salud. La iniciativa promueve la formación continua, la reducción de errores médicos y una atención más segura y de calidad para los pacientes pediátricos.
El Ministerio de Salud Pública de Tucumán, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, continúa acompañando el desarrollo de herramientas de formación e innovación que contribuyen a mejorar la calidad de los servicios sanitarios, en el marco de las políticas impulsadas por el gobernador Osvaldo Jaldo.
El jefe del Centro de Simulación del Hospital del Niño Jesús, el doctor Martín López, pediatra internista, expresó su satisfacción por la incorporación al registro nacional y destacó el trabajo que el espacio viene realizando desde hace más de un año. “Estamos muy contentos con esta aceptación por parte de la Sociedad Argentina de Simulación Médica. Nos permite integrarnos a la actividad a nivel nacional en todo lo relacionado con la simulación médica”, señaló.
El profesional explicó que esta metodología constituye una herramienta fundamental para el aprendizaje y la actualización permanente de los equipos sanitarios. A través de escenarios que reproducen situaciones clínicas, los participantes pueden entrenar habilidades, tomar decisiones y perfeccionar sus respuestas ante distintas emergencias, sin poner en riesgo a pacientes reales.
En ese sentido, remarcó la importancia de practicar procedimientos vinculados con patologías pediátricas poco frecuentes, que requieren una respuesta rápida y precisa cuando se presentan. “La simulación no sirve solamente para los profesionales que están en formación, sino también para quienes llevamos años atendiendo pacientes. Nos da la posibilidad de mantenernos entrenados ante distintas situaciones y mejorar el desenvolvimiento cuando realmente ocurre una emergencia”, afirmó.
Seguridad del paciente
López subrayó que uno de los principales objetivos del centro es contribuir a la seguridad del paciente mediante la prevención de errores y la mejora de las competencias profesionales. Como ejemplo, mencionó el paro cardiorrespiratorio en pediatría, una emergencia que exige conocimientos actualizados, coordinación y destrezas específicas para actuar de manera oportuna. “Esto está centrado en la seguridad del paciente. Cuando disminuimos el error médico, mejoramos muchísimo la seguridad y la calidad de atención que les damos a los pacientes”, sostuvo.
Para llevar adelante estas actividades, el establecimiento cuenta con simuladores de diferentes niveles de fidelidad, seleccionados de acuerdo con las necesidades de cada capacitación. López destacó el acompañamiento de la dirección del hospital para concretar y equipar este espacio, que trabaja tanto con residentes como con profesionales médicos y otros integrantes de los equipos de salud.
Asimismo, el centro amplió sus actividades para recibir a trabajadores de otras instituciones que requieren entrenamiento específico, favoreciendo el intercambio de conocimientos y el acceso a instancias de actualización profesional.
Un referente regional
El Centro de Simulación Médica del Hospital del Niño Jesús se ha consolidado como un espacio de referencia en el Noroeste Argentino (NOA), al ser el único centro de estas características en la región, según indicó el especialista. Su incorporación al Registro Nacional de Espacios de Simulación representa un nuevo paso en su proyección institucional y en el reconocimiento de su labor formativa.
De acuerdo con López, aproximadamente 1.200 personas ya pasaron por sus instalaciones, entre médicos, enfermeros y otros profesionales de la salud. A este grupo se suman padres de niños que necesitan cuidados especiales, quienes reciben capacitación para continuar con la atención en sus hogares una vez que sus hijos obtienen el alta hospitalaria. “Cuando se van de alta, los padres se llevan la capacitación necesaria para estar preparados ante cualquier tipo de complicación que pueda aparecer en casa”, explicó.
Finalmente, el referente insistió en que el alcance de esta iniciativa va más allá del entrenamiento del personal sanitario. El propósito central es que cada instancia de formación se traduzca en mejores prácticas, respuestas más eficaces ante situaciones críticas y una atención pediátrica de mayor calidad. “Lo importante es que la gente tenga claro que esto no es solamente para capacitar al personal, sino también para mejorar la calidad de atención de todos los pacientes que vienen al hospital”, concluyó.


