La capacitación forma parte del plan de formación continua y obligatoria del Ministerio de Seguridad de Tucumán y estuvo destinada a abogados, procuradores y personal superior del servicio penitenciario provincial.
La capacitación forma parte del plan de formación continua y obligatoria del Ministerio de Seguridad de Tucumán y estuvo destinada a abogados, procuradores y personal superior del servicio penitenciario provincial.
Este miércoles, la alcaide licenciada Fátima Elizabeth Jiménez, rectora del Instituto de Enseñanza Superior Penitenciario Nuestra Señora del Carmen, se refirió al cierre de un nuevo curso que contó con la participación de 45 cursantes que concluyeron satisfactoriamente la capacitación:
“En esta oportunidad, siguiendo el alineamiento del Ministerio de Seguridad, conjuntamente con la Subsecretaría de Servicios Penitenciarios y la Dirección General de Institutos Penales, nos encontramos finalizando el Curso Integral de Técnicas de Litigación, destinado para el personal superior, personal de abogados y procuradores que integran el servicio penitenciario”.
“Siguiendo el alineamiento de las autoridades, lo que se pretende y se busca es brindarles herramientas técnicas a nuestro personal penitenciario para poder cumplir de manera eficaz la tarea penitenciaria”, señaló Jiménez.
A continuación, la doctora Vanesa Lucero, docente de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Tucumán e integrante de la cátedra de Litigio, explicó que junto a otros colegas fue convocada para brindar esta capacitación en litigación en audiencias del sistema acusatorio adversarial de Tucumán, debido a que desde la implementación del nuevo Código Procesal Penal en 2020 el personal penitenciario tiene una mayor intervención en audiencias de hábeas corpus, vulneración de derechos y ejecución de la pena.
La docente señaló que la litigación consiste en aprender a desempeñarse en una audiencia judicial convocada a pedido de la defensa del imputado o del fiscal, para tratar, entre otros aspectos, el cumplimiento de la pena de las personas condenadas.
“En esa audiencia, lo que hace el juez es conocer cuál es la situación de esa persona condenada. El rol del servicio penitenciario es esencial porque es el que lleva la información de lo que pasa puertas adentro del establecimiento: cómo se comporta, qué relación tiene, cuáles son los trabajos que está haciendo, si está en algún programa de educación. Al mismo tiempo, a veces es convocado porque ese interno denuncia que ha recibido malos tratos de otro interno. En ese rol, el servicio penitenciario es, de alguna manera, los ojos de la Justicia adentro del establecimiento penitenciario. Es esencial que estén capacitados para saber qué hacer cuando los convocan a una audiencia de este tipo”, señaló.
Finalmente, destacó la respuesta de los cursantes y señaló que la evaluación realizada junto al doctor Adolfo Bertini y otros docentes que participaron de la capacitación fue positiva: “No solo por la iniciativa de haber hecho esta capacitación, sino desde la respuesta de los alumnos, con seriedad, compromiso, con entusiasmo; que, a veces, no es común ver incluso en claustros universitarios y de abogados. Estamos muy contentos y agradecidos de esta convocatoria, y sobre todo muy satisfechos de ver que este sea el camino que tiene el servicio penitenciario de mejorar su capacitación y mejorar el profesionalismo de sus integrantes”