Martes, 20 de octubre, 2026
  • Sífilis en Tucumán
  • Tucumán refuerza el diagnóstico temprano de la sífilis para proteger a los recién nacidos

    20 Oct 2026 18:25
    En el marco del Día Regional de la Sífilis Congénita, el Ministerio de Salud Pública de Tucumán, bajo la conducción del doctor Luis Medina Ruiz, desarrolló una jornada de información, testeos, consejería y vacunación en la peatonal de San Miguel de Tucumán.

    En el marco del Día Regional de la Sífilis Congénita, el Ministerio de Salud Pública de Tucumán desarrolló una jornada de información, testeos, consejería y vacunación en la peatonal de San Miguel de Tucumán.

    La detección durante el embarazo y el tratamiento adecuado son fundamentales para evitar la transmisión de la sífilis al bebé y reducir el riesgo de complicaciones graves. En el marco del Día Regional de la Sífilis Congénita, el Ministerio de Salud Pública de Tucumán, bajo la conducción del doctor Luis Medina Ruiz, desarrolló una jornada de información, testeos, consejería y vacunación en la peatonal de San Miguel de Tucumán. La iniciativa se enmarca en las políticas sanitarias que impulsa el gobernador Osvaldo Jaldo, con especial atención al cuidado de las embarazadas y la salud de la primera infancia.

    La propuesta reunió a profesionales del Departamento de Prevención y Promoción de la Salud, el Departamento Materno Infanto Juvenil del Programa Integrado de Salud (PRIS), la Dirección de Inmunizaciones y la Unidad de VIH, Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y Hepatitis. La elección de un espacio de gran circulación permitió acercar información a la comunidad, facilitar el acceso a las pruebas y despejar dudas sobre una infección que, si bien puede tratarse, continúa ocasionando consecuencias graves cuando no se detecta a tiempo.

    El secretario ejecutivo médico del Siprosa, doctor Miguel Ferre Contreras, advirtió sobre el impacto de esta enfermedad y la necesidad de sostener el trabajo sanitario junto con la participación de la comunidad. “Es un día muy importante donde recordamos una patología que lamentablemente está presente, una enfermedad que contrae a la mujer y que puede transmitir durante el embarazo a su recién nacido y que tiene complicaciones a lo largo de la vida de ese niño cuando no hacemos las cosas apropiadamente”, expresó.

    El funcionario destacó que existen medidas concretas para evitar el contagio y la transmisión durante la gestación. “La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual que se previene teniendo relaciones sexuales protegidas con un preservativo. Con algo tan sencillo podemos evitar el contagio”, señaló.

    En cuanto al seguimiento de las embarazadas, explicó que las pruebas para detectar sífilis deben realizarse en cada trimestre, ya que un resultado negativo inicial no descarta una infección posterior. Cuando se confirma el diagnóstico, el tratamiento con penicilina durante el embarazo permite evitar la transmisión vertical, es decir, el paso de la infección de la madre al bebé. “Es importante que ese tratamiento también lo haga la pareja y a veces esto genera ciertas dificultades. Entonces, para ser concretos, se testea la mujer en el embarazo; si es positivo, se realiza tratamiento tanto a la mujer como a su pareja”, indicó Ferre Contreras. Además, resaltó que el abordaje de las parejas sexuales es clave para interrumpir la cadena de transmisión.

    El secretario ejecutivo médico también reconoció la labor de los equipos que participaron de la jornada, entre ellos los profesionales del área maternoinfantil y de la Unidad de VIH, ITS y Hepatitis, que efectuaron testeos y brindaron orientación a quienes se acercaron; y el personal de Inmunizaciones, que aplicó vacunas correspondientes al calendario nacional.

    Las consecuencias pueden ser graves

    La doctora Marcela Bocca, pediatra del equipo del Departamento Materno Infanto Juvenil del PRIS, explicó que la sífilis congénita se produce cuando una embarazada con la infección la transmite al bebé durante la gestación. Sin un tratamiento adecuado, las consecuencias pueden comprometer seriamente la salud del niño. “Si tenemos una mujer embarazada que tiene sífilis y no se trata, esa infección puede pasar al bebé que tiene dentro de la panza y puede provocar desde abortos, fetos muertos o pueden hacer niños con estado de salud de gravedad”, advirtió.

    La especialista aclaró que algunos recién nacidos pueden no presentar signos evidentes al momento del nacimiento y, aun así, desarrollar posteriormente complicaciones, como pérdida de la audición o alteraciones visuales. Por este motivo, insistió en la importancia de iniciar los controles obstétricos desde el comienzo del embarazo y cumplir con los estudios indicados durante toda la gestación.

    Bocca remarcó que la penicilina es el medicamento indicado para tratar la sífilis durante el embarazo y que se encuentra disponible de manera gratuita en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS). También hizo hincapié en la necesidad de derribar los prejuicios que suelen retrasar las consultas. “Es una enfermedad que está muy estigmatizada, pero ha aumentado mucho en el último tiempo a nivel mundial y afecta a todas las clases sociales. Así que tienen que ir a testearse con toda la tranquilidad, porque el sistema de salud resguarda la confidencialidad de todos los pacientes”, sostuvo.

    Un control que no debe postergarse

    Por su parte, la doctora Ana Beatriz Martínez, referente del Área Perinatal del Departamento Materno Infanto Juvenil del PRIS, destacó la respuesta de la comunidad durante la actividad y el interés de las personas por acceder a información, realizarse los estudios y recibir vacunas. “Me asombra. Primero, que nos acompañó el día, no hay lluvia, está hermoso el clima, hemos convocado mucha gente; están interesados, por un lado, en informarse, por otro lado, en testearse o sea hacer los test, y también aprovechamos con vacunación”, comentó.

    La profesional explicó que el 20 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Sífilis y que, desde el área maternoinfantil, la prioridad es evitar que la infección afecte al bebé durante el embarazo o provoque complicaciones posteriores en la infancia. “Toda embarazada debe ser estudiada en cada uno de los trimestres y, si durante el embarazo se detecta la sífilis, debe recibir un tratamiento adecuado porque las consecuencias son muy graves. Puede morir el bebé dentro de la panza o nace con sífilis y tener secuelas que son muy importantes”, enfatizó.

    Martínez también llamó a dejar de asociar esta infección con otras épocas o con determinados sectores sociales. La posibilidad de contraer sífilis existe en distintos grupos de la población, por lo que conocer las formas de transmisión, utilizar preservativo y consultar ante cualquier duda son medidas fundamentales. En ese sentido, invitó a la comunidad a acercarse a los servicios sanitarios para recibir orientación y acceder a los estudios.

    La importancia de tratar también a las parejas

    La doctora Claudia Lucena, médica y jefa de la Unidad de VIH, ITS y Hepatitis, puso el acento en la necesidad de ampliar el acceso al diagnóstico, especialmente entre jóvenes y adultos jóvenes, y de garantizar que las personas con resultados positivos reciban el tratamiento correspondiente. “Como esta infección en realidad es prevenible, totalmente prevenible con el tratamiento de los jóvenes y adultos, con las mujeres que están embarazadas, llegar a tiempo es lo más importante. Llegar a tiempo en sífilis es que me diagnostiquen y en ese momento recibo una penicilina benzatínica de 2.400.000; ese es el tratamiento de elección para la sífilis”, explicó.

    Lucena precisó que la penicilina es el tratamiento de elección durante el embarazo. En los casos de alergia al medicamento, se requiere una evaluación especializada y, cuando está indicado, un procedimiento de desensibilización en un ámbito hospitalario para poder administrarlo de forma segura. En Tucumán, este abordaje puede realizarse en instituciones como la Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes, el Hospital Eva Perón, el Hospital Avellaneda y los servicios de maternidad de Concepción y Monteros, según la situación clínica y la derivación correspondiente.

    La especialista advirtió, además, que una mujer puede adquirir la infección después de un primer estudio negativo si su pareja contrae sífilis y no recibe tratamiento. Por eso, el seguimiento debe contemplar a ambos integrantes de la pareja y no limitarse exclusivamente a la embarazada. “Puedo no tener síntomas y tener sífilis, sí, puedo tenerla. De hecho, las mujeres son más asintomáticas, o sea, no tienen síntomas. Las lesiones salen en general dentro del aparato genital femenino. El varón sí es más sintomático, pero muchas veces no consulta y esto hace que, bueno, persista la infección en la comunidad”, señaló.

    Lucena recordó que la transmisión puede producirse mediante relaciones sexuales vaginales, anales u orales, así como por contacto directo con lesiones infecciosas. En consecuencia, recomendó no esperar a que aparezcan síntomas para solicitar un estudio, dado que la infección puede pasar inadvertida y continuar circulando. “Si queremos tener una generación libre de sífilis, tenemos que hacer ahora el diagnóstico. Todos tendríamos que hacernos un análisis y recibir tratamiento en caso de ser positivos”, concluyó.

    Un compromiso con la salud desde el embarazo

    La jornada en la peatonal permitió reunir en un mismo espacio información, acceso a estudios y orientación profesional, con el objetivo de acercar el sistema sanitario a la población y promover consultas oportunas. El trabajo articulado de los equipos del Ministerio de Salud Pública, a través del Departamento de Prevención y Promoción de la Salud y las áreas especializadas, busca que cada persona cuente con herramientas para cuidar su salud y la de su familia.

    La sífilis congénita puede evitarse mediante controles prenatales periódicos, diagnóstico oportuno, tratamiento adecuado y evaluación de las parejas sexuales. Por eso, ante un embarazo, es fundamental iniciar el seguimiento desde el primer trimestre y sostenerlo hasta el final, sin postergar los estudios indicados. Detectar y tratar la infección a tiempo puede cambiar el curso de la enfermedad y evitar consecuencias irreversibles para los recién nacidos.