Andrés Palacio Nieva, joven de Monteros y ciego de nacimiento, está a punto de recibirse como Técnico Universitario en Programación y fue distinguido en la Legislatura por su esfuerzo y perseverancia, junto al acompañamiento clave de su madre, Beatriz Nieva, a lo largo de toda su trayectoria educativa.
Andrés Palacio Nieva, de 21 años y oriundo de Monteros, está a un paso de recibirse como Técnico Universitario en Programación y proyecta continuar su formación académica con una licenciatura. En reconocimiento a su trayectoria, esfuerzo y ejemplo de superación, fue distinguido en un acto realizado en la Legislatura, encabezado por el vicegobernador a cargo del Poder Ejecutivo, Miguel Acevedo, junto al decano de la Facultad Regional Tucumán de la Universidad Tecnológica Nacional, Rubén Egea, y el legislador Alberto Olea.
Durante el encuentro, se destacó también el rol fundamental de su mamá Beatriz Nieva, quien lo acompañó a lo largo de toda su trayectoria educativa. Desde la escuela primaria aprendió braille para poder asistirlo en el estudio, tomó apuntes, transcribió textos y compartió con él cada etapa del camino formativo. Docente y madre, Beatriz fue un sostén clave para que Andrés pudiera avanzar en su carrera.
“Este es un reconocimiento y, a la vez, una forma de visibilizar algo que es ejemplo: la superación. Andrés hizo todos sus estudios acompañado de su mamá, dándole el apoyo con los ojos que él no puede tener. Son ejemplo superación y constancia”. En ese sentido, destacó el compromiso institucional de acompañar el recorrido de Andrés: “En cuanto podamos seguir ayudando y colaborando, ahí vamos a estar. Esta es una Legislatura abierta y que escucha”.
Por su parte, el decano Rubén Egea destacó el carácter simbólico y concreto del caso: “Para nosotros es muy importante porque declamamos la inclusión y hoy vemos un ejemplo vivo con Andrés. Es un orgullo para todos que esté por recibirse de programador. Quiero agradecer a la Legislatura, al legislador Olea y al vicegobernador por este reconocimiento, y destacar la perseverancia y el esfuerzo de Andrés, pero también de su mamá, que fue sus ojos mientras cursaba”.
Egea remarcó además el rol de la educación como herramienta transformadora: “La educación cambia la realidad de la vida de las personas. Todos tenemos algún tipo de dificultad; en el caso de Andrés es visual, pero con esfuerzo y sacrificio se puede. Nuestra universidad cuenta con un área de accesibilidad e inclusión, que es clave para dar las mismas oportunidades”.
El legislador Alberto Olea destacó el compromiso de la Universidad Tecnológica Nacional y el valor ejemplificador del caso: “Andrés está a punto de recibirse una vez que presente su tesis, y ya estamos trabajando para que pueda seguir perfeccionándose. Esto demuestra que no ver no significa no poder lograr cosas. Es un ejemplo para todos los chicos”.
Andrés Palacio Nieva, emocionado, compartió su experiencia personal: “Soy ciego de nacimiento y estoy a punto de recibirme. Fue una etapa muy linda, que transité con tranquilidad y confianza, sabiendo que iba a poder. Fue un camino difícil, pero no imposible”. Al referirse al acompañamiento de su madre, explicó: “Ella tomaba apuntes en las clases y después en casa estudiábamos. Gracias a eso pude aprender a programar”.
Consultado sobre el mensaje que le daría a otros jóvenes Andrés fue claro: “Sin dudas hay recompensa. Si uno se esfuerza y se supera cada día, la recompensa es algo maravilloso”. Sobre el reconocimiento recibido en la Legislatura, afirmó: “Significa que todo el esfuerzo que hice y hago cada día vale la pena. Me siento muy orgulloso de mí mismo y feliz de saber que estoy haciendo lo correcto”.