Jueves, 14 de mayo, 2026
  • Encuentro Protocolar
  • Jaldo recibió a líderes religiosos y destacó el diálogo interreligioso en Tucumán

    14 May 2026 11:51

    Los referentes solicitaron la audiencia como un gesto institucional de fuerte valor simbólico en favor del diálogo, la convivencia y la libertad religiosa.

    El gobernador Osvaldo Jaldo recibió en su despacho de Casa de Gobierno a representantes de los diferentes credos religiosos que conviven en la provincia, en el marco de la conferencia “Caminos de Fe, puentes de esperanza”.

    Estuvieron presentes Marwan Gill, teólogo islámico e imán, presidente de la Comunidad Musulmana Ahmadía y comisionado de la OEA para la Libertad Religiosa; el Padre Adrián Santarelli, párroco de la parroquia Santo Tomás Moro en Vicente López y asesor espiritual del Instituto Alexander Fleming de investigación y tratamiento del cáncer; y el Rabino Iosy Przepiorka, de la Kehilá de Tucumán y docente en la Escuela Integral Hebreo Independencia.

    Por parte del Poder Ejecutivo también participaron el ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado; y la secretaria Culto y Vinculación con Organizaciones de la Sociedad Civil, Roxana Díaz.

    La secretaria de Culto y Vinculación con Organizaciones de la Sociedad Civil destacó el valor institucional del encuentro y la importancia de fortalecer el diálogo interreligioso en la provincia. “Hoy nos recibió el gobernador. Fue un gesto muy importante con ministros religiosos de distintas comunidades de fe. Ellos están realizando la conferencia ‘Caminos de fe, puentes de esperanza’, que busca llevar a la comunidad un mensaje de diálogo, esperanza y fe en medio de un mundo en guerra. Queremos acercarnos a la gente con este tipo de actividades y fomentar el diálogo, el respeto y el amor hacia el otro. La conferencia se realizará en el Concejo Deliberante a las 19 horas y será abierta a todo el público. Esperamos la participación de distintos ministros religiosos de otras comunidades y que sea el comienzo de un trabajo en materia de diálogo interreligioso que realizará nuestra provincia con estas comunidades. Con la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo, el área de Culto se jerarquizó, lo que refleja una decisión política de fortalecer a las comunidades de fe y al diálogo”.


    El rabino Iosy Przepiorka valoró la construcción de consensos desde la diversidad y el aporte de las religiones al bien común. “Estoy muy contento de acompañar este encuentro. Hablando de puentes y de esperanza, es lo que deberíamos hacer todo el tiempo en nuestro cotidiano, más allá de las diferencias: entender qué tenemos en común y, a partir de allí, construir un entorno que nos acerque. Hoy buscamos no marcar diferencias, sino pensar cómo cada uno puede aportar al bien común y a la construcción de un camino de paz como líderes religiosos”.

    El padre Adrián Santarelli subrayó la necesidad de promover la convivencia y la unidad social. “Fray Mamerto Esquiú murió lamentando la patria dividida. Queremos, junto a hermanos de otras religiones y por invitación del gobernador, buscar lo que nos une. Las diferencias existen, pero desde cada lugar se construye la paz con amor y dedicación. Debemos aprender a convivir y reconocer que nos une la patria y el compromiso con los más humildes. Quienes tenemos la posibilidad de influir socialmente debemos hacerlo para unir y no para dividir. La misión es celebrar la vida, y la vida se celebra cuando estamos unidos”.

    El imán Marwan Gill agradeció la recepción institucional y destacó el valor del mensaje de unidad en el contexto internacional actual. “Es mi primera vez en Tucumán y estoy muy agradecido al gobernador y a su equipo por abrirnos las puertas. Vivimos un momento muy difícil, con guerras en el mundo y desafíos que dificultan la convivencia. Ver a un rabino, un imán y un sacerdote juntos es una chispa de esperanza. La unión es posible incluso a través de la diversidad. Cada uno puede tener sus convicciones, pero eso no debe ser una excusa para alejarse del otro ni invalidar sus creencias”.

    El encuentro se enmarcó en una agenda que impulsa el diálogo, la convivencia y la libertad religiosa, y puso en valor el trabajo conjunto entre el Estado y las comunidades de fe para promover la paz social y la construcción de consensos.