Tras el temporal que afectó la zona de la Quebrada de Lules, el Ministerio de Obras Públicas desplegó maquinaria pesada para restablecer la transitabilidad. El operativo busca reparar los daños estructurales causados por las crecidas y garantizar la seguridad vial en este punto crítico.
Con el cese de las lluvias intensas, el Gobierno de Tucumán puso en marcha el plan de recuperación de la Ruta Provincial 321, en la zona de Lules, uno de los sectores más damnificados por los fenómenos climáticos de la última semana. Las tareas actuales se centran en la remoción de sedimentos, despeje de calzada y la evaluación técnica de los daños estructurales provocados por la crecida del río Lules. Esta intervención es prioritaria para la gestión, dado que se trata de una arteria fundamental para la conectividad de la región y el transporte de la producción local.
El despliegue operativo coordinado por la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) incluye el uso de retroexcavadoras y camiones para la limpieza de los tramos que sufrieron socavamiento. El objetivo inmediato es devolver la transitabilidad segura a los usuarios, mientras que en una segunda etapa se planifican obras de refuerzo en los márgenes de la ruta para prevenir futuros inconvenientes durante el resto del período estival. Estos trabajos impactan de manera directa en la seguridad de miles de tucumanos que circulan diariamente por la zona.
La ejecución de estas tareas responde a una instrucción directa del gobernador Osvaldo Jaldo, quien dispuso la prioridad absoluta en la recuperación de los caminos afectados. La supervisión de las obras está a cargo del titular del Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público, Ing. Marcelo Nazur, quien coordina las acciones junto al director de la DPV, Ing. Pablo Díaz.
Al respecto, el ministro Nazur destacó la celeridad del operativo: “como nos pidió el gobernador Osvaldo Jaldo, estamos en el terreno desde el primer momento en que el clima nos permitió ingresar con los equipos. La zona de la Quebrada de Lules fue la más golpeada, pero nuestra Dirección de Vialidad Provincial ya tiene toda la logística desplegada para devolver la transitabilidad. No vamos a descansar hasta que la Ruta 321 esté nuevamente operativa y segura para todos los productores y vecinos de la zona”.
Por su parte, el director de Vialidad Provincial, Pablo Díaz, explicó: “con los equipos que ya desplegamos, en este caso un topador y tres retroexcavadoras sobre orugas, vamos a encauzar el río y, una vez que no haya agua, comenzaremos con la segunda etapa que consistirá en colocar el paquete estructural y volver a pavimentar”.
“Ahora estas tareas iniciales consisten en acondicionar el río, encauzarlo, hacer los ingresos y egresos tanto para equipos pesados como para transporte, porque hay que comenzar a movilizar material internamente para que el trabajo sea más ágil y el rendimiento del equipo sea mejor”, finalizó.
Con el inicio de estas obras de reparación, la Provincia reafirma su compromiso de mantener una red vial eficiente, entendiendo que la infraestructura es el motor que permite el desarrollo y la tranquilidad de cada familia tucumana ante los desafíos que impone la naturaleza.