El Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público y el Ente Cultural coordinan un plan de trabajo para preservar este Monumento Histórico Nacional, con una obra prevista a 12 meses.
El Gobierno de Tucumán puso en marcha la planificación técnica para la remodelación y puesta en valor de la Iglesia de Villa Chicligasta, la centenaria Capilla de Nuestra Señora de la Candelaria. Ante la relevancia histórica del edificio, las autoridades provinciales realizaron una visita de inspección y coordinación en el territorio para definir un plan de trabajo articulado. El objetivo central es iniciar los trabajos de restauración a la brevedad, asegurando el respeto absoluto por el valor patrimonial y arquitectónico de este templo que data, en su estructura actual, del año 1797.
La intervención, que tiene un plazo de ejecución previsto de 12 meses, presenta una elevada complejidad técnica, ya que la capilla fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1941. El plan de obra prioriza el resguardo de su valioso patrimonio interior, donde se destaca la imagen de la Virgen de la Candelaria, del siglo XVI, símbolo de una de las festividades religiosas más antiguas y multitudinarias de Tucumán.
Esta acción constituye una directriz prioritaria del gobernador Osvaldo Jaldo, orientada a rescatar el valor histórico del interior tucumano. El proceso de planificación es liderado por el ministro de Obras, Infraestructura y Transporte Público, Ing. Marcelo Nazur, junto al secretario de Obras Públicas, Ing. Jorge Chrestia.
En el territorio participaron también el director de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo (DAU), Ing. Alfredo Quinteros; el presidente del Ente Cultural de Tucumán, Arq. Humberto Salazar; y el comisionado comunal de Villa Chicligasta, Emilio González, junto a equipos técnicos del Ministerio del Interior y de la empresa que ejecutará los trabajos.
Tras el encuentro, el ministro Nazur destacó la importancia de la articulación interministerial: “Vinimos a Chicligasta para cumplir con el pedido del gobernador Osvaldo Jaldo: escuchar a la gente y coordinar el inicio de una obra que es un anhelo de décadas”.
“No es una obra común; estamos interviniendo un Monumento Histórico Nacional y, por eso, trabajamos junto al Ente Cultural y la DAU para respetar cada detalle patrimonial. Queremos empezar cuanto antes con un plan de trabajo serio para que esta iglesia, que es orgullo de los tucumanos, recupere el esplendor que merece su comunidad”, afirmó.
La restauración de la Capilla de la Candelaria no solo representa una mejora en la infraestructura religiosa, sino también un impulso fundamental para el turismo cultural y la identidad de Villa Chicligasta. Para los vecinos, esta obra garantiza que la tradicional fiesta patronal de cada 2 de febrero pueda seguir celebrándose en un entorno seguro y renovado, manteniendo viva una tradición que une a miles de fieles desde hace más de cuatro siglos.
