Ante las altas temperaturas, desde el Hospital Eva Perón destacan la importancia de extremar los cuidados para prevenir descompensaciones, especialmente en pacientes con enfermedades renales, haciendo hincapié en una hidratación controlada, una alimentación adecuada y el seguimiento médico y nutricional para preservar la función renal y evitar complicaciones.
La jefa del servicio de Alimentación y Dietoterapia del Hospital Eva Perón, Laura Carro, habló sobre los cuidados primordiales a tener en cuenta ante las elevadas temperaturas que pueden generar descompensaciones en la población en general y especialmente en pacientes con patologías renales.
En este contexto, la profesional ponderó medidas preventivas, como una hidratación adecuada a cada uno de los casos: “Estos pacientes tienen generalmente una indicación por parte de su nefrólogo sobre la cantidad de agua que pueden consumir, de acuerdo al estadio de la enfermedad, de cuánto orina y el tratamiento en el que se encuentra, es decir, si están o no en diálisis”.
La exposición solar de 11:00 a 17:00 horas, continuó, se desaconseja especialmente en pacientes con patologías renales, ya que en ellos generalmente la deshidratación generará un mayor consumo de agua, lo cual puede producir una hipotensión y una sobrecarga cardiovascular: “En este sentido el control de la presión arterial periódico es fundamental, el calor genera que se pierdan muchos líquidos y fuera de su consumo en bebidas, siempre se recomienda priorizar una alimentación saludable, basada en el consumo de alimentos frescos como frutas y verduras, evitar los ultraprocesados que no nos aporta nutrientes, pero que además tienen unos niveles de sal oculta que, entre otros componentes, genera aún más deshidratación en estos pacientes que van a querer consumir muchos más líquidos”.
Entre los minerales que resultan esenciales para el cuidado de la salud renal, la licenciada Laura Carro resaltó el fósforo y el potasio: “Hay muchos alimentos que los contienen, entonces se analiza el laboratorio del paciente y de acuerdo a eso se hace una selección de alimentos. La deshidratación también aumenta muchas veces el potasio en sangre, por eso hay que controlar sus niveles y, como siempre recomendamos, es muy importante no automedicarse ni con ibuprofeno, ni diclofenac y en general con ningún antiinflamatorio por dolores que puedan producir estos calores, ya que la medicación muchas veces empeora la función renal por esta sobrecarga”.
“La alimentación adecuada en muchos casos retrasa el inicio de tratamientos como la diálisis y mejora muchísimo la capacidad renal del paciente. Por eso siempre instamos a consultar con el médico, el equipo de salud y acompañar con el abordaje de un nutricionista renal, ya que podemos encaminarlos a que realicen las mejores elecciones sobre su alimentación”, sostuvo la especialista al tiempo que comentó concurriendo al hospital se pueden obtener turnos para el servicio de Alimentación y Dietoterapia, donde cuentan con nutricionistas de variadas especialidades, que citan a los pacientes a controles por lo general una vez al mes.