Los pacientes, internados en el Hospital del Niño Jesús, fueron trasladados a Buenos Aires para continuar su tratamiento. El operativo fue coordinado entre distintas áreas del sistema provincial de salud y la Dirección de Aeronáutica.
En la fecha se realizó una aeroevacuación sanitaria de dos menores de edad que se encontraban internados en el Hospital del Niño Jesús, quienes fueron derivados al Hospital Garrahan de Buenos Aires para continuar con su internación y tratamiento especializado.
Uno de los pacientes, de un año y once meses de edad, presentaba diagnóstico de neutropenia febril e insuficiencia renal aguda. Durante el vuelo se mantuvo clínicamente estable, con vía central femoral permeable, sonda nasogástrica para alimentación y parámetros hemodinámicos compensados.
El segundo menor, de cuatro años de edad, con diagnóstico de síndrome genético en estudio, viajó en condiciones clínicas estables, acompañado por su madre.
Ambos pacientes fueron aceptados por el Hospital Garrahan para su internación y abordaje terapéutico. Desde la dirección del Hospital del Niño Jesús, a través de la gerencia administrativa contable, se realizaron las gestiones necesarias para disponer de una ambulancia que efectuó el traslado terrestre desde el aeropuerto de destino hasta el hospital receptor. En tanto, la Dirección de Emergencias 107 estuvo a cargo del traslado de los pacientes hasta el aeropuerto Benjamín Matienzo.
Por su parte, la División de Servicio Social del Sistema Provincial de Salud realizó la coordinación con el Servicio Social de la Casa de Tucumán en Buenos Aires para el seguimiento de los casos, además del envío de la documentación médica y social correspondiente.
El equipo aeroevacuador estuvo conformado por la doctora Patricia Villagra y las enfermeras Virginia Robles y Mariel Casamayor. La aeronave fue operada por la Dirección de Aeronáutica, con el comandante Matías Soria y el copiloto Guillermo Herrera a cargo del vuelo.
Desde el Ministerio de Salud Pública destacaron que estos operativos forman parte de la política sanitaria impulsada por el gobernador Osvaldo Jaldo y ejecutada por el ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, orientada a garantizar el acceso oportuno a prestaciones de alta complejidad para todos los pacientes que lo requieran, sin importar su lugar de residencia.