En el marco del operativo sanitario desplegado en las zonas afectadas, equipos de la Dirección General de Salud Mental y Adicciones del Ministerio de Salud Pública realizan acompañamiento y asistencia a las familias que sufrieron las consecuencias de las intensas lluvias y anegamientos en distintos puntos de la provincia.
Con el apoyo del gobernador Osvaldo Jaldo y bajo la conducción del ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, profesionales de la Dirección General de Salud Mental trabajan en territorio brindando contención y orientación a las personas que atraviesan momentos de gran estrés debido a las inundaciones.
En el marco del operativo sanitario desplegado en las zonas afectadas, equipos de la Dirección General de Salud Mental y Adicciones del Ministerio de Salud Pública realizan acompañamiento y asistencia a las familias que sufrieron las consecuencias de las intensas lluvias y anegamientos en distintos puntos de la provincia.

La licenciada Marcela Lemaitre, jefa del Departamento de Prevención y Promoción de la Dirección General de Salud Mental, explicó que el abordaje integral de la salud incluye necesariamente el acompañamiento emocional de las personas que atraviesan situaciones críticas. “Cuando hablamos de salud también hablamos de salud mental. Desde la Dirección General de Salud Mental acompañamos diariamente el operativo sanitario con distintos equipos, para que el abordaje sea verdaderamente integral. Las precisas instrucciones del ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, son que nos ocupemos tanto de la salud física como de la salud mental de las personas”, expresó.
En ese sentido, la profesional explicó que quienes viven una situación de desastre pueden presentar diversas reacciones emocionales que forman parte de una respuesta esperable frente a un contexto extraordinario. “Las personas que atraviesan una inundación suelen experimentar un intenso estrés. Pueden aparecer estados de tristeza, angustia, ansiedad o una sensación de desasosiego por las pérdidas sufridas. Son respuestas normales frente a una situación que no es habitual”, detalló.
Lemaitre indicó además que, a medida que las personas retoman su vida cotidiana y recuperan sus actividades habituales, esos síntomas suelen disminuir progresivamente. “Estas sensaciones generalmente se van atemperando cuando las personas logran reorganizar su vida y retomar sus rutinas. Sin embargo, es importante que sepan cuándo consultar a un profesional”, agregó.
Por ese motivo, los equipos de salud mental brindan información sobre señales de alerta y difunden las redes de atención disponibles para la comunidad. Entre ellas se encuentran los servicios del área programática sur, los dispositivos de atención en La Madrid, la red de telepsicología y la línea 135, que funciona de lunes a domingo durante las 24 horas.
Finalmente, la especialista remarcó la importancia del acompañamiento social y comunitario en momentos de crisis. “La contención afectiva y humana es fundamental en este tipo de situaciones. Las redes de apoyo, tanto de vecinos como de personas de otras localidades de Tucumán e incluso del país, están siendo muy importantes para ayudar a las familias a atravesar este momento difícil”, concluyó.