Lunes, 20 de abril, 2026
  • Prevención
  • Salud fortalece la prevención ante la posible presencia del caracol gigante africano

    20 Abr 2026 17:51
    Se llevó adelante una reunión multisectorial junto a la Fundación Miguel Lillo, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), áreas de Epidemiología, Gestión Sanitaria, la Dirección de Salud Ambiental y la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.

    Se llevó adelante una reunión multisectorial junto a la Fundación Miguel Lillo, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), áreas de Epidemiología, Gestión Sanitaria, la Dirección de Salud Ambiental y la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.

    El Ministerio de Salud Pública de Tucumán, conducido por el doctor Luis Medina Ruiz, intensifica las acciones de prevención y vigilancia epidemiológica frente a la posible presencia del caracol gigante africano en la capital provincial, en una estrategia articulada con distintos organismos y con el respaldo del gobernador Osvaldo Jaldo.

    La licenciada Carolina Chiappini, jefa del Departamento de Prevención y Riesgo Ambiental, detalló que se llevó adelante una reunión multisectorial junto a la Fundación Miguel Lillo, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), áreas de Epidemiología, Gestión Sanitaria, la Dirección de Salud Ambiental y la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. El objetivo fue analizar el escenario actual tras la notificación de un ejemplar en la zona sur de la ciudad y establecer un plan de acción inmediato.

    En este marco, especialistas con experiencia en brotes anteriores, como los registrados en Misiones, aportaron información clave sobre el comportamiento de esta especie invasora y las estrategias más efectivas para su contención. Como resultado, se avanzó en la toma de muestras en el lugar donde se detectó el primer ejemplar, las cuales se encuentran en estudio por el organismo nacional.

    El caracol gigante africano es un molusco terrestre de gran tamaño que puede alcanzar hasta 20 centímetros de largo y 10 de ancho. Se caracteriza por su caparazón cónico de color marrón con bandas longitudinales claras y oscuras, y una apertura filosa al tacto. Su relevancia sanitaria radica en que puede actuar como vector de parásitos que afectan a humanos y animales, además de generar daños en cultivos y ecosistemas.

    Desde la cartera sanitaria se hace especial hincapié en la prevención como herramienta fundamental para evitar riesgos. En este sentido, se recomienda a la población no manipular estos ejemplares ni permitir que niños o mascotas entren en contacto con ellos. La baba del caracol puede representar un riesgo, por lo que se debe evitar tocar ojos, nariz o boca tras un posible contacto.

    En caso de detectar uno de estos moluscos, se aconseja no tocarlo directamente. Si fuera necesario retirarlo, se deben utilizar guantes y, de ser posible, barbijo, evitando el contacto con la secreción. Posteriormente, es fundamental realizar un lavado exhaustivo de manos con agua y jabón.

    También se recomienda lavar cuidadosamente frutas y verduras con abundante agua potable, especialmente si provienen de huertas o jardines donde podrían haber estado en contacto con estos animales. Asimismo, se sugiere mantener los espacios domiciliarios limpios, eliminando restos de madera, escombros, macetas en desuso o cualquier elemento que pueda funcionar como refugio.

    Otra medida clave es no trasladar caracoles ni sus huevos a otras zonas, ya que esto puede favorecer la dispersión de la especie. Tampoco deben utilizarse como mascotas, carnada o adorno, ni aplicar productos químicos tóxicos que puedan afectar a niños, animales domésticos o fauna nativa.

    Si se requiere su eliminación, se recomienda hacerlo con guantes descartables, utilizando sal común para cubrir completamente el ejemplar y luego enterrarlo, evitando siempre la exposición directa. Es fundamental que estas tareas no sean realizadas por niños.

    Finalmente, las autoridades solicitan a la comunidad informar de inmediato cualquier hallazgo a la Fundación Miguel Lillo, lo que permitirá fortalecer la vigilancia, delimitar áreas afectadas y actuar de manera temprana.

    Estas acciones reflejan el compromiso del sistema sanitario provincial con la protección de la salud y el ambiente, promoviendo la participación ciudadana y la conciencia colectiva como pilares esenciales para prevenir la propagación de esta especie invasora.