Brindaron precisiones sobre la vasectomía, una intervención quirúrgica destinada a la anticoncepción masculina.
El Ministerio de Salud Pública de Tucumán, encabezado por el doctor Luis Medina Ruiz y con el acompañamiento del gobernador Osvaldo Jaldo, continúa fortaleciendo el acceso a la información y a prácticas médicas seguras, promoviendo decisiones conscientes en materia de salud sexual y reproductiva.
En este contexto, Nicolás Frías, urólogo del Hospital Kirchner, brindó precisiones sobre la vasectomía, una intervención quirúrgica destinada a la anticoncepción masculina que aún genera dudas y temores en la población.
El especialista explicó que se trata de un procedimiento mediante el cual se interrumpe el paso de los espermatozoides hacia el semen, evitando así la posibilidad de embarazo. “Es una cirugía breve, de aproximadamente 20 a 30 minutos, que se realiza con sedación y anestesia local, y que suele ser muy bien tolerada por los pacientes”, indicó.
Con relación al dolor, Frías destacó que la mayoría de los pacientes presenta una evolución favorable en el postoperatorio, con escaso requerimiento de analgésicos. Asimismo, aclaró que la práctica no afecta la erección ni el deseo sexual, ya que no involucra estructuras nerviosas vinculadas a estas funciones. “Las relaciones sexuales continúan siendo normales, al igual que el orgasmo. La única diferencia es una leve disminución del volumen eyaculado, prácticamente imperceptible”, detalló.
Respecto a la posibilidad de revertir la intervención, señaló que existe, aunque requiere tecnología microquirúrgica específica y no se realiza habitualmente en el sistema público. Además, remarcó que, si bien la reversión puede restablecer la presencia de espermatozoides, las probabilidades de lograr un embarazo son menores.
Un aspecto clave que subrayó el profesional es que la vasectomía no tiene efecto anticonceptivo inmediato. Tras la cirugía, el paciente debe continuar utilizando métodos de prevención durante al menos tres meses. Luego de ese período, es necesario realizar un espermograma que confirme la ausencia total de espermatozoides para considerar efectivo el procedimiento.
Finalmente, Frías hizo hincapié en que esta práctica no protege contra infecciones de transmisión sexual, por lo que el uso de métodos de barrera sigue siendo fundamental. También destacó que la intervención no tiene impacto alguno sobre la masculinidad, desmitificando creencias erróneas que aún persisten.
Desde la cartera sanitaria provincial se promueve activamente la educación en salud reproductiva, garantizando información clara y accesible para que cada persona pueda tomar decisiones seguras, responsables y basadas en evidencia científica.