La iniciativa del ministerio de Salud Pública, organizada junto al Hogar San José del Adulto Mayor, buscó generar un espacio de integración, participación y promoción del envejecimiento saludable, fortaleciendo los vínculos entre distintas generaciones.
El Complejo Belgrano fue sede de una jornada destinada a promover el buen trato hacia los adultos mayores, una interesante propuesta y un encuentro intergeneracional entre adultos mayores y adolescentes.
La iniciativa del ministerio de Salud Pública, organizada junto al Hogar San José del Adulto Mayor, buscó generar un espacio de integración, participación y promoción del envejecimiento saludable, fortaleciendo los vínculos entre distintas generaciones.
Durante la actividad, el ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, destacó la importancia de crear ámbitos de encuentro para las personas mayores y fomentar una cultura basada en el respeto y la inclusión. "Estamos en el Complejo Belgrano celebrando el respeto por el adulto mayor y el buen trato hacia ellos. Hemos tenido la idea de reunir a adultos mayores con jóvenes, muchos de ellos nietos o conocidos, siguiendo el pedido permanente del gobernador Osvaldo Jaldo de estar cerca de la comunidad y acompañarlos", expresó.
El funcionario remarcó además el trabajo que se desarrolla desde el Centro de Adultos Mayores ubicado en calle Las Heras, donde diariamente se realizan múltiples propuestas destinadas a mejorar la calidad de vida de este grupo etario.
“Hoy compartimos un espacio con música, actividades de estimulación cognitiva para fortalecer la memoria, talleres de confección y pintura. Son acciones que nos llenan de orgullo porque muchas veces el peor enemigo del adulto mayor es la soledad. Contar con estos espacios les brinda salud, contención y alegría», señaló.
Y añadió: “Es fundamental reforzar el mensaje sobre la importancia de prevenir la violencia y el maltrato hacia la vejez, promoviendo la participación activa en la comunidad y el fortalecimiento de los lazos familiares y sociales mediante el intercambio con las nuevas generaciones”.
La directora del Hogar y Centro de Día San José, doctora Olga Fernández, explicó que la iniciativa tuvo como eje principal fomentar el buen trato hacia las personas mayores a través de la intergeneracionalidad.
"Es una jornada para promocionar el buen trato del adulto mayor, creemos que es muy importante incluir a todas las edades para que niños, adolescentes y adultos jóvenes compartan con ellos en igualdad de condiciones y participen juntos de estas actividades", expresó.
La profesional remarcó que uno de los principales desafíos es combatir la soledad, una situación que afecta la calidad de vida de muchos adultos mayores. "Ellos nunca debe sentirse solos, siempre tiene que estar acompañada, hacer lo que le gusta y disfrutar de una buena calidad de vida. La soledad nunca puede formar parte de esa calidad de vida", afirmó.
Fernández también destacó el valor social de este grupo etario y llamó a reconocer el aporte que realizan a la comunidad. "La persona mayor no debe ser excluida. Es una fuente de conocimiento y de experiencia. Tenemos mucho para aprender de todo lo que pueden brindarnos", señaló.
Asimismo, hizo referencia al cambio demográfico que atraviesa la provincia y el país, donde cada vez más personas alcanzan edades avanzadas gracias al aumento de la expectativa de vida.
"La pirámide poblacional se está invirtiendo. En el Censo 2022 ya había 60 personas mayores de 100 años en Tucumán y hoy son muchas más. Cada vez vivimos más años y eso nos desafía a generar políticas y espacios que acompañen ese proceso con calidad de vida", indicó.
Como directora del Hogar y Centro de Día San José, Fernández resaltó el impacto positivo que tienen las actividades que allí se desarrollan para las personas mayores. "Trabajamos para brindar una buena calidad de vida y es muy gratificante escuchar que muchas personas nos dicen que venir al centro les devolvió la felicidad. Incluso algunos nos cuentan que desde que comenzaron a participar dejaron de usar el bastón o que quieren enseñar lo que saben, como bordado o tejido, para compartir sus conocimientos con otros", comentó.
Actualmente, alrededor de 470 personas asisten de manera habitual al Centro de Día San José, donde participan de propuestas recreativas, culturales, educativas y de promoción de la salud orientadas a favorecer un envejecimiento activo, fortalecer los vínculos sociales y prevenir el aislamiento.
En este marco, uno de los testimonios más emotivos fue el de María Irma Gautraín, de 87 años, quien compartió un mensaje de optimismo, autocuidado y envejecimiento activo.
Agradecida por haber sido invitada a participar del encuentro, destacó la importancia de que las personas mayores asuman un rol activo en el cuidado de su propia salud y aprovechen los espacios de contención que hoy existen para mantenerse integradas a la comunidad.
"Estoy muy agradecida de estar acá, este es un día muy importante, pero también creo que de nosotros depende que ese maltrato no se produzca. Tenemos que cuidar nuestra salud porque eso nos da libertad y nos permite vivir de manera independiente", expresó.
Para María Irma, el bienestar no pasa solamente por los tratamientos médicos, sino también por mantener una vida activa y evitar el aislamiento. "Si nos duele algo, tenemos que ir al médico, cuidarnos, pero también salir de casa, caminar, conversar con alguien, tomar aire y participar en los centros que existen y que nos ofrecen tantas actividades. Hoy nos quedamos en casa solamente si queremos, porque hay muchos lugares donde podemos compartir", afirmó.
Durante su testimonio también agradeció al ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, y a la doctora Olga Fernández por impulsar estos espacios destinados a las personas mayores. "Me siento muy feliz y muy libre, tengo 87 años y voy a todos lados sola. No quiero premios, quiero ser un ejemplo para la gente mayor que no se anima a salir. Aunque haya algún dolor, hay que salir igual, porque cuando uno comparte con otros se siente mucho mejor", sostuvo.
Con entusiasmo, aseguró que las oportunidades que hoy existen para las personas mayores representan un cambio significativo respecto de años anteriores. "Antes no teníamos nada. Ahora tenemos de todo; si no participamos es porque no queremos. Nos ofrecen actividades, contención y mucho cariño. Todo esto es maravilloso, la idea es esta: Más zapatillas, menos pastillas, realizo mis controles médicos de manera periódica, procuro mantenerme activa todos los días y considero que la actividad física, la participación social y una actitud positiva son fundamentales para disfrutar de una buena calidad de vida”, cerró.