El Hospital Centro de Salud realizó su acto de colación y celebró el egreso de 31 profesionales que culminaron cuatro años de formación en distintas especialidades médicas, de enfermería y odontología.
El Hospital Centro de Salud realizó su acto de colación y celebró el egreso de 31 profesionales que culminaron cuatro años de formación en distintas especialidades médicas, de enfermería y odontología. La ceremonia representó el cierre de una etapa de aprendizaje y, al mismo tiempo, el inicio de nuevos desafíos para quienes se incorporan como especialistas al sistema sanitario.
La jornada puso en valor la política de formación de profesionales que impulsa el Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, en el marco de una gestión que cuenta con el acompañamiento del gobernador Osvaldo Jaldo y que sostiene a las residencias como una herramienta fundamental para garantizar equipos capacitados y preparados para responder a las necesidades de la comunidad.
La directora de Formación y Capacitación de la Dirección General de Recursos Humanos del Siprosa, Susana Sánchez, destacó la dimensión de la estructura provincial: “El Siprosa tiene 126 residencias, un número importantísimo. Estamos terceros a nivel país en cantidad de residencias”. En este contexto, señaló que el principal desafío es adaptar las propuestas a las nuevas generaciones y lograr que los profesionales permanezcan en el sistema.
Además, explicó que actualmente se trabaja especialmente para incentivar el ingreso a áreas consideradas críticas por su menor cantidad de postulantes, como Medicina General, Terapia Intensiva y Neonatología.
La directora del Hospital Centro de Salud, Karina Lotto, resaltó el valor histórico de la institución como hospital escuela. “Aquí se formaron grandes profesionales y líderes, y esperamos seguir haciéndolo”, afirmó, al tiempo que destacó que muchos de los egresados podrán continuar su camino dentro del sistema público.
También puso en valor la incorporación de nuevas propuestas de formación en enfermería, entre ellas atención del adulto mayor, cuidados críticos y cardiología.
Desde el Servicio de Oncología, el doctor José Sarbá, director de la residencia de la especialidad, destacó que la formación provincial ya lleva 12 años y que gran parte de los oncólogos que trabajan actualmente en Tucumán surgieron de ella. “Es el fin de un proceso, pero también el inicio de algo más grande. El hospital te da todo, tenés todas las especialidades a tu alcance. La multidisciplina y la interdisciplina son fundamentales para que los chicos salgan formados de la mejor manera”, sostuvo.
Una experiencia que transforma
Los nuevos especialistas coincidieron en que la residencia significó mucho más que adquirir conocimientos técnicos.
El doctor Patricio Lobos, flamante cardiólogo, resumió la experiencia como “un camino muy difícil, con muchos desafíos, pero que realmente vale la pena”, y agradeció especialmente a compañeros, instructores y jefes por el acompañamiento durante esos cuatro años.
El odontólogo Ricardo Busnelli definió la residencia como “un período de cambios y crecimiento personal y profesional”, mientras que su colega Fátima Hadur destacó que, pese a la exigencia, se lleva “experiencia y buenas familias”.
Para el doctor Jorge Cristiani, egresado de Cardiología, la formación en el ámbito público tiene además un profundo impacto social. “No hay que dar por sentado esto, porque es muy valioso. Permite formar profesionales y darle la oportunidad a pacientes que quizás no tengan los recursos para una atención privada”, expresó. “Quizás no siempre podamos resolver todo, pero siempre podemos acompañar”, agregó.
Por su parte, el licenciado en Enfermería Víctor Carrizo, quien además fue abanderado durante el acto, destacó que estos años le dejaron una experiencia “muy fructífera, tanto profesional como personal”, y valoró especialmente el aprendizaje junto a profesionales de distintas áreas y las rotaciones realizadas durante su formación.
Así, el Hospital Centro de Salud despidió a una nueva generación de especialistas que culmina un recorrido marcado por el conocimiento, el compromiso y el aprendizaje humano, y que ahora asume el desafío de poner todo lo aprendido al servicio de la salud pública tucumana.


