Durante septiembre se desarrollarán jornadas comunitarias, espacios de reflexión, capacitaciones y encuentros con estudiantes para promover la prevención, fortalecer las redes de acompañamiento y facilitar el acceso oportuno a los servicios de salud mental.
En el marco del Día Mundial de la Prevención de la Conducta Suicida, que se conmemora cada 10 de septiembre, el Ministerio de Salud Pública, a cargo de Luis Medina Ruiz, a través de la Dirección General de Salud Mental y Adicciones, lleva adelante una serie de actividades destinadas a visibilizar la problemática, fortalecer la prevención y promover una mirada integral sobre la salud mental.
La licenciada Irma Thomas, referente provincial del Programa de Conductas de Riesgo, explicó que durante septiembre se desarrollarán propuestas en distintos puntos de la provincia, con el objetivo de acercar la temática a la comunidad y fortalecer el trabajo articulado entre los equipos de salud, educación, municipios e instituciones.
“Este año vamos a realizar plazas centrales en toda la provincia, revalorizando esta problemática que sucede tanto en el interior como en la capital. La idea es generar espacios de encuentro, reflexión y prevención”, señaló.
En este marco, el 10 de septiembre, la Dirección General de Salud Mental y Adicciones participará de una actividad en el Hospital de Aguilares, mientras que también acompañará las acciones previstas en el Hospital de Concepción, donde se desarrollarán espacios de reflexión con los distintos equipos de la institución, especialmente con los servicios de guardia y otras áreas asistenciales.
La agenda continuará el 16 de septiembre con actividades comunitarias en Banda del Río Salí, en articulación con el municipio, y en Alderetes, junto a referentes del área educativa y en coordinación con el SACE. La propuesta busca llevar la prevención a los espacios comunitarios y educativos, fortaleciendo las redes existentes.
Asimismo, el 17 de septiembre se realizará la XIII Jornada de Prevención de Conductas de Riesgo, en la que compartirán sus experiencias agentes sociosanitarios y trabajadores que fueron capacitados por la Dirección de Salud Mental. La jornada contará además con una instancia de formación a cargo de Andrea Fenix, quien abordará las problemáticas actuales de la comunidad.
Finalmente, el 25 de septiembre, se desarrollará un conversatorio en la Facultad de Filosofía y Letras, destinado a estudiantes, donde se trabajará específicamente sobre las conductas suicidas, la prevención y la importancia de modificar las formas de abordar esta problemática.
Thomas destacó que uno de los principales objetivos de las actividades será promover un cambio en la manera de hablar sobre la conducta suicida, poniendo el foco en los factores protectores, la escucha y el acompañamiento.
“Tenemos que comenzar a hablar de los factores protectores, de la contención y de los lazos familiares. Es fundamental activar en la comunidad el acompañamiento y poder reconocer las señales de alerta temprana para realizar las consultas y tratamientos a tiempo”, sostuvo.
En este sentido, remarcó la importancia de vencer los estigmas y los mitos vinculados a la salud mental, entendiendo que pedir ayuda y consultar a un psicólogo o psiquiatra forma parte del cuidado integral de la persona.
“La salud mental es muy importante dentro de la salud integral. Tenemos que lograr que las personas puedan sentirse acompañadas, alojadas y no juzgadas, y que sus familias, amigos y personas cercanas puedan reconocer la importancia de una consulta temprana”, afirmó.
La referente provincial explicó que la conducta suicida puede prevenirse en muchos casos cuando se identifican oportunamente determinadas señales de alerta, aunque también aclaró que existen situaciones que pueden presentarse de manera intempestiva.
Entre los factores que pueden generar situaciones de vulnerabilidad mencionó experiencias como rupturas de pareja, divorcios traumáticos, situaciones de abuso, consumos problemáticos o pérdidas laborales. También llamó la atención sobre determinados cambios en el comportamiento, como el aislamiento, la dificultad para comunicarse, la desesperanza, los pensamientos negativos persistentes y las conductas impulsivas o disruptivas.
En particular, destacó la necesidad de prestar atención a determinadas manifestaciones de la depresión que pueden presentarse de manera diferente según cada persona. “En los hombres muchas veces la depresión puede aparecer de manera solapada, a través de irritabilidad, reacciones exageradas o conductas que pueden interpretarse solamente como enojo o agresividad. Es importante poder mirar qué hay detrás de esas manifestaciones”, explicó.
Por este motivo, desde Salud Mental se insiste en la importancia de acompañar, escuchar sin juzgar y favorecer la consulta temprana, especialmente cuando existen antecedentes de padecimientos de salud mental o situaciones de crisis.
Desde el Ministerio de Salud Pública se recuerda que la comunidad cuenta con distintas vías de atención y orientación en salud mental. La línea 135 brinda atención psicológica las 24 horas, de manera gratuita, ante situaciones de urgencia o crisis. También se encuentra disponible el servicio de telepsicología a través del 0800-122-1555, destinado a brindar orientación y acompañamiento profesional.
Además, Tucumán cuenta con una amplia red de atención primaria, con profesionales de psicología distribuidos en los CAPS de la provincia, incluyendo atención en distintos horarios. “En nuestra provincia tenemos más de 200 CAPS con psicólogos. Han crecido los recursos humanos de psicología en la atención primaria de la salud, justamente para poder dar respuesta a esta situación que estamos viviendo a nivel mundial, nacional y provincial”, destacó Thomas.
Desde el Ministerio remarcan que mejorar los registros y contar con información más precisa permite también fortalecer las estrategias de prevención y orientar los recursos hacia las distintas áreas operativas de la provincia.
En este sentido, las actividades previstas durante septiembre buscan no solo conmemorar una fecha, sino fortalecer una política de prevención sostenida, promover redes comunitarias de cuidado y facilitar el acceso a la atención antes de que una situación de sufrimiento se agrave.


