En el marco de las políticas impulsadas por el gobernador Osvaldo Jaldo y acompañadas por el ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, se desarrolló un nuevo encuentro de la Diplomatura Universitaria de Formación Continua en Prácticas de Cuidados de Niñas, Niños y Adolescentes (NNyA), una propuesta destinada a fortalecer las capacidades de los equipos que trabajan en el cuidado y acompañamiento de dicha población.
La Diplomatura Universitaria de Formación Continua en Prácticas de Cuidados de Niñas, Niños y Adolescentes avanza con una propuesta que articulan los ministerios de Salud, Desarrollo Social y la Universidad Nacional de Tucumán. En su sexto encuentro, los equipos trabajaron sobre habilidades de la vida cotidiana, vínculos y herramientas para fortalecer el trabajo conjunto.
La iniciativa es organizada de manera conjunta por la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), la Dirección General de Salud Mental y Adicciones y la Dirección General de Programas Integrados de Salud (PRIS) del Siprosa, junto con la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social. El trayecto busca consolidar herramientas comunes para quienes desarrollan tareas de cuidado institucional, técnicas y sanitarias.
La diplomatura contempla nueve módulos presenciales de diez horas cada uno, combinando formación áulica y práctica institucional guiada. El recorrido incluye contenidos vinculados con el marco legal y los derechos de niñas, niños y adolescentes; salud integral en la infancia y la adolescencia; sexualidades, perspectiva de género y salud sexual; juego, desarrollo y creatividad; habilidades de la vida cotidiana y trabajo en equipo; trayectorias educativas e inclusión comunitaria; intervención ante crisis y urgencias subjetivas; y desamparo, angustia y violencia.
Cada módulo incluye además una instancia de práctica institucional y un proyecto de aplicación, con el objetivo de que los conocimientos puedan trasladarse a situaciones concretas del trabajo cotidiano. El sexto encuentro estuvo dedicado a las “Habilidades de la vida cotidiana NNyA y recursos para el trabajo en equipo”.
El módulo estuvo a cargo del técnico universitario en Acompañamiento Terapéutico Juan López, la técnica universitaria en Acompañamiento Terapéutico Paula Martínez, ambos integrantes de equipos del Hospital de Clínicas Nuestra Señora del Carmen, y la licenciada Marianella Massuh, integrante del Equipo de Rehabilitación del Centro de Rehabilitación para Personas con Baja Visión del PRIS-Siprosa.
Descanso, alimentación, higiene, estudio, organización de rutinas y seguimiento fueron los puntos abordados, a los que se sumó el trabajo sobre las funciones dentro de los equipos, la comunicación interna, los circuitos institucionales y el cuidado de quienes cuidan.
Para Gonzalo Rodríguez, psicólogo y co-responsable académico de la Diplomatura, el sentido de la propuesta está precisamente en transformar conocimientos y experiencias que muchas veces ya existen en los equipos, en herramientas sistematizadas para la intervención. El coordinador del Equipo de Integración Terapéutica Intersectorial de la Dirección General de Salud Mental y Adicciones del Ministerio explicó además que la diplomatura surgió de un acuerdo entre distintos organismos y que busca fortalecer especialmente a quienes trabajan en los dispositivos de cuidado institucional, pero también a los que acompañan a niñas, niños y adolescentes en los distintos efectores.
La técnica universitaria en Acompañamiento Terapéutico del Centro de Día del Hospital Nuestra Señora del Carmen, Paula Martínez, sostuvo: “Me pareció que era importante traer el concepto de vínculo. Trabajamos subjetividad y dispositivo como una semejanza para compartir con las personas que están haciendo esta capacitación y que están trabajando con niños, niñas y adolescentes”.
En esa línea, señaló que comprender la singularidad de cada persona es una condición para diseñar intervenciones adecuadas: “Trabajamos en específico lo que era vínculo y subjetividad, como para poder entender a un otro al cual estamos acompañando y poder hacer estrategias que sean más afines a ese acompañado”.
La médica generalista y especialista en adolescencia Carolina Murcani, integrante del Equipo de Integración Terapéutica Intersectorial de la Dirección General de Salud Mental y Adicciones, destacó que el módulo forma parte de un recorrido más amplio que aborda diferentes dimensiones del cuidado. “Es una diplomatura que ha sido pensada entre la Dirección de Salud Mental, con el trabajo en equipo con Desarrollo Social y con la Facultad de Psicología”, sostuvo sobre la instancia destinada a profesionales de Salud y Desarrollo Social, incluyendo equipos de enfermería, psicología y trabajadores vinculados con dispositivos de cuidado institucional.
El recorrido finalizará con un Trabajo Integrador Final. De esta manera, la propuesta busca que la formación no quede circunscripta al aula, sino que pueda traducirse en proyectos y herramientas concretas para los equipos que todos los días trabajan en el acompañamiento de niñas, niños y adolescentes.

