En la Escuela Técnica de El Mollar se puso en marcha la primera Jornada Educativa para la Promoción del Cuidado de las Juventudes en los Valles.
La escuela se transformó en un espacio de escucha, participación y prevención para los adolescentes de los Valles. En la Escuela Técnica de El Mollar se puso en marcha la primera Jornada Educativa para la Promoción del Cuidado de las Juventudes en los Valles, una iniciativa interministerial que acercó a los estudiantes herramientas para hablar, preguntar y reconocer situaciones vinculadas con la salud mental y la salud sexual y reproductiva.
La propuesta, impulsada de manera conjunta por los Ministerios de Salud y Educación, busca que la prevención llegue a los jóvenes en sus propios espacios cotidianos y que las instituciones educativas se consoliden como ámbitos donde puedan acceder a información, orientación y acompañamiento.
En este primer encuentro participó el Equipo de Salud Integral para Adolescentes del Área Operativa Tafí del Valle, integrado por profesionales del Hospital de Tafí del Valle y la Policlínica de El Mollar. Obstetras, psicólogos, trabajadores sociales, enfermeros, agentes sociosanitarios y médicos pasantes conformaron el equipo interdisciplinario que llevó adelante las actividades.
La jornada forma parte del proyecto de Promoción y Prevención Comunitaria de Salud Integral Adolescente, que incorpora una perspectiva territorial e intercultural para trabajar con las juventudes desde las características y necesidades propias de cada comunidad.
El trabajo se encuentra en línea con las políticas que desarrolla el Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, para acercar las acciones de prevención y promoción a la población y fortalecer la presencia de los equipos en cada territorio. La estrategia responde además a los lineamientos del gobernador Osvaldo Jaldo, que promueven la articulación entre distintas áreas del Estado para ampliar el acceso a derechos y generar respuestas integrales para la comunidad.
Un espacio para hablar
Uno de los principales objetivos de la jornada fue generar un ámbito donde los adolescentes pudieran expresarse con confianza y acceder a información confiable sobre cuestiones que atraviesan su vida cotidiana.
A través de distintos talleres, los profesionales abordaron salud mental y salud sexual y reproductiva, brindando herramientas para reconocer señales de alerta, prevenir situaciones de riesgo y conocer los espacios a los que pueden recurrir cuando necesitan orientación o acompañamiento.
La presencia del equipo interdisciplinario permitió además trabajar desde distintas miradas, entendiendo que las necesidades de los adolescentes no pueden abordarse desde una única disciplina. La escucha, la prevención y el acompañamiento requieren de profesionales que puedan intervenir de manera coordinada y cercana.
Llevar estas acciones directamente a las escuelas permite, además, fortalecer el vínculo entre los jóvenes y los equipos sanitarios de referencia. De esta manera, la prevención deja de ser una información que únicamente se transmite y se convierte en una herramienta que puede incorporarse a la vida cotidiana.
Una propuesta pensada desde el territorio
El carácter territorial de la iniciativa constituye uno de sus aspectos centrales. Los equipos que participaron conocen las características de las comunidades donde trabajan y pueden abordar las distintas situaciones desde una perspectiva respetuosa de las identidades culturales de los Valles.
La interculturalidad atraviesa la propuesta como una herramienta para construir acciones de cuidado acordes a cada comunidad, reconociendo sus particularidades y promoviendo una participación activa de los jóvenes.
En este sentido, la articulación entre las instituciones educativas y los equipos sanitarios permite construir una red más cercana para acompañar a las juventudes y favorecer la detección temprana de situaciones que puedan requerir intervención profesional.
La experiencia iniciada en El Mollar tendrá continuidad el 16 de octubre en la Escuela Agrotécnica de Amaicha del Valle, donde se desarrollará una nueva jornada.
El recorrido por las escuelas de los Valles busca así instalar una forma de trabajo que pone a los adolescentes en el centro de las acciones preventivas, con espacios donde puedan preguntar sin miedo, ser escuchados, conocer sus derechos y encontrar acompañamiento cerca de su comunidad.

