Más de 800 personas mayores participaron de una jornada organizada por la Dirección de Protección y Cuidado del Adulto Mayor del Ministerio de Salud Pública para conmemorar el Día Internacional del Adulto Mayor
La música comenzó a sonar y, de a poco, el Complejo Belgrano se llenó de movimiento. Algunos se animaron a bailar, otros participaron de los ejercicios, recorrieron los stands o se quedaron conversando con amigos que hacía tiempo no veían. Hubo risas, abrazos, canciones y muchas ganas de disfrutar. La celebración tenía un motivo especial, pero también un mensaje que podía verse en cada rostro: cumplir años no significa dejar de hacer, de aprender, de encontrarse ni de disfrutar.
Más de 800 personas mayores participaron de una jornada organizada por la Dirección de Protección y Cuidado del Adulto Mayor del Ministerio de Salud Pública para conmemorar el Día Internacional del Adulto Mayor. La propuesta reunió a integrantes del Centro de Día San José, dependiente de la cartera sanitaria, representantes de fundaciones, asociaciones y centros de jubilados, en un encuentro pensado especialmente para ellos.
Entre las actividades hubo números artísticos, cantantes, baile, ejercicios adaptados, sorteos y stands con artesanías realizadas a partir de materiales reciclados. Pero detrás de cada actividad hubo algo todavía más importante: la posibilidad de compartir, sentirse acompañados y celebrar la vida en comunidad.
Y quienes mejor pudieron contar lo que significa tener estos espacios fueron ellos mismos.
Lucía Bellavilla tiene 76 años y encontró en el Centro de Día San José un lugar que siente propio. Allí participa de gimnasia, kinesiología y distintas actividades junto a sus compañeras. Aunque tiene dificultades en la visión que le impiden realizar algunas propuestas, eso no le impide aprovechar todo lo demás. “Yo toda mi vida hice gimnasia, hice actividades. Empecé en PAMI, después hice en otro lugar, fui al Hospital Avellaneda, después fui al centro de jubilados y encontré un lugar espectacular, que es el Centro San José”, cuenta.
Cuando habla de lo que significa para ella ese espacio, no necesita demasiadas explicaciones. Lo resume en una invitación: “Quiero que todos vengan a disfrutar como yo disfruto y con todas mis compañeras”.
Muy cerca de ella, Guillermina Luisa Barrios, de 67 años, también habla con entusiasmo de las actividades que realiza en el centro, al que concurre desde hace aproximadamente un año. Arte-terapia, estimulación cognitiva, ajedrez, gimnasia y kinesiología forman parte de su rutina, además de las clases de cocina que se realizan una vez al mes. “Todo lo que puedo hacerlo, hago. Me encanta”, dice.
Para Guillermina, sin embargo, hay algo que excede las actividades. Es la sensación de estar acompañada. “Tenemos una directora muy buena, de diez, que está mirando, está preguntándonos qué necesitamos, está siempre presente”, destaca.
Y agrega, con gratitud: “Los profesores, la psicóloga, todo el equipo nos atiende muy bien. Estoy muy agradecida y acompañada”.
Una celebración con sentido
Ese espíritu de encuentro fue el que atravesó toda la jornada y el que destacó el ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, quien participó de la celebración junto a autoridades de la cartera sanitaria. “Hoy nos encontramos realmente en una gran fiesta, con más de 800 adultos mayores que se reunieron para festejar el Día del Adulto Mayor y la salud, que es lo más importante”, expresó.
El ministro explicó que la actividad fue organizada por la Dirección de Protección y Cuidado del Adulto Mayor por indicación del gobernador Osvaldo Jaldo, quien plantea la necesidad de mantener una presencia cercana con la comunidad y brindar especial acompañamiento a las personas mayores. “El gobernador nos pide estar cerca de la comunidad, estar cerca de quien más necesita, y al adulto mayor nos pidió expresamente cuidarlo, darle asistencia y mimarlo también. Esto es un mimo”, señaló Medina Ruiz.
En ese marco, valoró especialmente la alegría que encontró en el Complejo Belgrano. “No había personas grandes ni viejitos, había gente alegre disfrutando, bailando. La verdad que contagia tanta alegría y tanto optimismo”, sostuvo.
Para el titular de la cartera sanitaria, el cuidado de las personas mayores debe comprender una mirada integral. Por eso destacó que el sistema de salud no solo debe brindar la asistencia necesaria, sino también generar espacios donde puedan mantenerse activos, vincularse y disfrutar. “Tucumán tiene un sistema de salud priorizado por el gobernador y eso nos da la pauta de generar no solamente la asistencia que ellos necesitan, sino también espacios como este”, afirmó.
En esa línea, puso en valor el trabajo que se realiza en el Centro de Día San José y en los distintos espacios destinados a esta población. “Se asiste, se atiende, se entretiene a adultos mayores que todos los días van ahí y además tenemos nodos en toda la provincia, escuelas de pacientes y muchas otras actividades que acompañan y complementan la asistencia de la salud que ellos necesitan”, explicó.
Medina Ruiz también llamó a recuperar una mirada social que reconozca el valor de quienes llegaron a esta etapa de la vida después de décadas de trabajo y esfuerzo. “Nuestra sociedad tiene que valorar al adulto mayor que tiene cerca, a la mamá, al abuelo, a la abuela, a la vecina, al vecino, porque ellos han trabajado mucho para que nosotros tengamos la patria que tenemos hoy”, afirmó.
Un lugar para cuidar, aprender y compartir
La directora de Protección y Cuidado del Adulto Mayor, doctora Olga Fernández, explicó que la celebración fue pensada precisamente como una oportunidad para que las personas mayores pudieran encontrarse y disfrutar. “Queríamos hacer un agasajo para que puedan disfrutar, para que puedan compartir, para que puedan vivir la vida con alegría, con felicidad”, señaló.
Fernández destacó además que las personas mayores ocupan un lugar específico dentro de la planificación sanitaria provincial y explicó que, por decisión del ministro Medina Ruiz, fueron incorporadas como uno de los ejes fundamentales del plan rector.
Uno de los espacios que refleja esa mirada es el Centro de Día San José, destinado a personas mayores de 60 años y concebido con una propuesta que combina atención sanitaria, acompañamiento profesional y actividades socio recreativas.
Allí se brindan servicios de clínica médica, farmacia, nutrición, geriatría, psicología, odontología y kinesiología. También funcionan talleres de ajedrez, pintura, dibujo, acuarela, reciclado, bordado y tejido, gimnasia, estimulación neurocognitiva, escuelas de pacientes y cine debate, entre otras propuestas.
La intención es que cada persona pueda encontrar una actividad acorde a sus intereses y posibilidades, pero también un lugar donde generar vínculos y sentirse parte.
El movimiento como una forma de libertad
Entre las participantes de la jornada estuvo María Irma Gautrain, una maratonista tucumana de 87 años que convirtió su propia experiencia en un mensaje para otros adultos mayores.
Con la vitalidad que la caracteriza, María Irma compartió una frase que resume su manera de entender el cuidado y el paso del tiempo: “Más zapatillas, menos pastillas”.
Para ella, mantenerse en movimiento es una forma de conservar la autonomía y la libertad. “Para ser libre y para ser feliz, tenemos que hacer ejercicio, movernos, salir, no quedarnos en la casa sentados”, expresó.
A sus 87 años cuenta que continúa haciendo sus actividades, se moviliza sola y conserva las ganas de bailar, salir y disfrutar. “Yo me siento bien, tengo 87 y me siento con muchas ganas de bailar, de divertirme, de salir sola. Voy sola”, relató.
Pero su mirada va más allá de la actividad física. También habla de la importancia de cuidar la salud mental y de no dejar de ocuparse de uno mismo. “La salud no pasa solo por las enfermedades. También pasa por la mente”, sostuvo.
Su mensaje fue directo y afectuoso: “Ocupémonos de nosotros mismos para que no tengan los demás que molestarse porque tienen que trabajar y tienen que cuidarnos”.
Antes de terminar, volvió a aquella frase que se convirtió en su bandera: “Sean libres y felices. La salud es libertad y más zapatillas, menos pastillas”.
Una tarea que se construye entre todos
La celebración también contó con la participación del secretario de Deportes, Diego Erroz, quien destacó el trabajo articulado con el Ministerio de Salud Pública y el acompañamiento del Gobierno provincial. “Una vez más estamos trabajando con el Ministerio de Salud. En esta gestión, nuestro gobernador Osvaldo Jaldo siempre nos pide que trabajemos en equipo”, afirmó.
Erroz recordó además que durante esta semana se desarrollan los Juegos Evita de Adultos Mayores en San Juan, con una delegación tucumana en la que participan algunos de los protagonistas de esta celebración.
Junto al ministro Medina Ruiz estuvieron el secretario Ejecutivo Médico, doctor Miguel Ferre Contreras; los subsecretarios de Salud, doctora Cristina Majul y doctor Marcelo Montoya; la directora General de Gestión Sanitaria, doctora Dive Mohamed; la directora de Protección y Cuidado del Adulto Mayor, doctora Olga Fernández; y la directora de la Junta de Evaluación de Discapacidad, doctora Hortensia Juárez.
La jornada terminó como había comenzado: con música, movimiento y encuentros. Pero también dejó una imagen que trasciende la celebración de un día particular. La de personas mayores que siguen construyendo proyectos, aprendiendo cosas nuevas, haciendo amigos, cuidando su cuerpo y disfrutando de aquello que les hace bien.
Desde el Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, el acompañamiento de las personas mayores se plantea desde una mirada integral que contempla la atención sanitaria, la prevención, la actividad física, la estimulación cognitiva y, también, algo tan necesario como tener un lugar donde sentirse acompañado.
Porque detrás de cada adulto mayor hay una historia que merece ser escuchada. Y en esta jornada fueron ellos quienes, con sus palabras, sus risas y sus ganas de bailar, recordaron que la salud también puede encontrarse en un abrazo, en una clase compartida, en una amistad y en las ganas de seguir viviendo plenamente.


