El encuentro permitió acercar conceptos técnicos a la práctica clínica y reflexionar sobre el uso de estas herramientas en el aprendizaje, el razonamiento profesional y la toma de decisiones en salud.
El licenciado en kinesiología y programador Andrés David Gaitán brindó una capacitación al equipo de Kinesiología del Servicio de Rehabilitación del Hospital Eva Perón.
La actividad se realizó el pasado 25 de septiembre y estuvo dirigida al equipo de Kinesiología del Servicio de Rehabilitación. Durante el encuentro, Gaitán, quien actualmente cursa un doctorado en Bioingeniería en la Universidad del Hospital Italiano de Buenos Aires, abordó los principales conceptos vinculados a la inteligencia artificial y su creciente incorporación en distintos ámbitos profesionales.
La propuesta tuvo como objetivo traducir nociones técnicas a un lenguaje accesible para los equipos de salud, de manera que puedan comprender cómo funcionan estas herramientas, qué tipos de modelos existen y cuáles son sus posibilidades y limitaciones al momento de utilizarlas en contextos vinculados a la práctica clínica, la formación y la búsqueda de información. “Mi intención es poder bajar la complejidad informática a la práctica clínica, para que los profesionales puedan entender qué tipos de modelos hay y cómo funciona cada uno de ellos, y aplicar su criterio al utilizarlos”, explicó Gaitán.
Uno de los ejes centrales de la capacitación fue el impacto de la inteligencia artificial en los procesos de aprendizaje y razonamiento profesional. En ese sentido, el especialista señaló que estas herramientas pueden procesar grandes volúmenes de información, organizar datos y generar respuestas en poco tiempo, pero remarcó que esos resultados siempre deben ser interpretados por personas con formación, experiencia y criterio profesional.
La jornada también permitió conversar sobre los desafíos que plantea la inteligencia artificial en salud. A diferencia de otros usos más generales, en el ámbito sanitario la información debe ser evaluada con especial cuidado, ya que una respuesta incorrecta, incompleta o descontextualizada puede generar confusiones en la interpretación de un caso, en la lectura de bibliografía o en la toma de decisiones profesionales.
En ese marco, Gaitán hizo hincapié en la necesidad de reconocer los posibles errores de estos sistemas, conocidos como “alucinaciones”. Este concepto refiere a respuestas que pueden parecer correctas o estar bien redactadas, pero que contienen datos falsos, imprecisos o no verificables. Por eso, remarcó que la inteligencia artificial no debe utilizarse como una fuente definitiva, sino como una herramienta de apoyo que requiere revisión y validación.
El profesional sostuvo que comprender cómo funcionan los modelos permite utilizarlos mejor. Conocer sus alcances, sus sesgos, sus márgenes de error y la forma en que generan respuestas ayuda a decidir cuándo pueden ser útiles, cuándo conviene contrastar la información y cuándo es necesario recurrir a fuentes científicas, bibliografía actualizada o criterios interdisciplinarios.
Durante la capacitación también se destacó que la inteligencia artificial puede acompañar procesos de formación, lectura, análisis y organización de información, pero no reemplaza el razonamiento clínico ni la responsabilidad profesional. En salud, el conocimiento técnico debe integrarse con la experiencia, la evaluación del contexto y el trabajo en equipo.
Gaitán recomendó avanzar en capacitaciones específicas y consultar bibliografía publicada en revistas de referencia, especialmente cuando se trate de incorporar estas herramientas en ámbitos vinculados a la atención, la rehabilitación o la investigación. Además, subrayó la importancia de promover espacios interdisciplinarios, donde profesionales de la salud, tecnología, investigación y gestión puedan intercambiar miradas y construir criterios comunes.
Desde el Servicio de Rehabilitación del Hospital Eva Perón, la actividad fue valorada como una instancia de actualización frente a un tema que atraviesa cada vez más la formación y la práctica profesional. La capacitación permitió abrir preguntas, reconocer oportunidades y advertir límites, con una premisa central: la inteligencia artificial puede ser una herramienta valiosa, siempre que sea utilizada con conocimiento, responsabilidad y criterio humano.


