Luis Medina Ruiz y autoridades sanitarias participaron de la jornada y destacaron el compromiso con la formación, el reconocimiento a profesionales y la promoción de una atención humanizada en la provincia.
El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, junto al secretario ejecutivo médico, Miguel Ferre Contreras, participó del cierre de las Primeras Jornadas Regionales de Cuidados Críticos y Emergencias Pediátricas, realizadas en el marco del décimo aniversario del Servicio de Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital Avellaneda. La ceremonia tuvo como eje el reconocimiento a profesionales de destacada trayectoria, equipos de salud y miembros de la comunidad que, desde distintos ámbitos, contribuyen al cuidado y acompañamiento de los niños que atraviesan situaciones críticas.
La actividad permitió poner en valor el camino recorrido por el servicio durante sus diez años de funcionamiento y el compromiso de quienes trabajan diariamente para brindar atención especializada. En este sentido, el Ministerio de Salud acompaña el crecimiento de los equipos y la formación permanente de sus profesionales, en el marco de las políticas sanitarias que impulsa el gobernador Osvaldo Jaldo, con la salud como una de las prioridades de gestión.
Durante el acto se distinguió a especialistas que llegaron a Tucumán para compartir sus conocimientos y experiencias, entre ellos el doctor Daniel Buamscha, jefe del Área de Terapia Intensiva del Hospital Garrahan, y el doctor Augusto Pérez, profesional del Servicio de Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital Italiano de Buenos Aires. También fueron reconocidos profesionales que dejaron una huella en el desarrollo de la pediatría crítica y colaboradores de la comunidad que acompañan la tarea del servicio.
Al dirigirse a los presentes, Medina Ruiz destacó el valor de reunir a referentes nacionales de la especialidad y, especialmente, de reconocer a quienes transmitieron su experiencia y vocación a las nuevas generaciones. “Además de una jornada de capacitación, se hicieron homenajes a personas que han sembrado en el corazón de muchos pediatras el amor por la pediatría crítica y, por supuesto, el amor a los pacientes. Hoy hemos podido resaltar los valores humanos que tienen estos profesionales, que han dado ejemplos, enseñado medicina y también una forma de vivir la medicina”, expresó.
El ministro consideró que estos encuentros permiten encontrar modelos de referencia tanto en lo profesional como en lo humano. “Hemos tenido ejemplos de vida y modelos a seguir sentados uno junto al otro. De eso se trata, de que cada uno pueda construir un mundo mejor en el lugar que le toca”, manifestó. Asimismo, reafirmó el compromiso de la gestión sanitaria provincial: “Tenemos en Tucumán mucha esperanza, una provincia bendecida con la salud priorizada por parte del gobernador y todos nosotros trabajando para dar la mejor salud posible”.
Por su parte, el responsable del Servicio de Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital Avellaneda, doctor Tomás Fiori, manifestó su satisfacción por el desarrollo de las jornadas y por el reconocimiento al equipo que lleva una década trabajando en la atención de pacientes pediátricos críticos. “Han sido unas jornadas extraordinarias. La participación ha sido mucha y haber reunido a tanta gente del ámbito de los cuidados críticos es realmente muy valorable. Este equipo, que viene trabajando hace diez años, se merecía festejar de esta forma”, señaló.
Fiori destacó la presencia de referentes del Hospital Garrahan, del Hospital Italiano y del Hospital Austral, además de profesionales con trayectoria en el ámbito sanitario nacional. En particular, agradeció el acompañamiento de las autoridades provinciales para concretar el encuentro. “Le agradezco enormemente al Ministerio, al doctor Luis Medina Ruiz y al doctor Ferre Contreras la oportunidad que nos han dado de poder reunir a equipos críticos que no se juntaban hace doce años en esta provincia. Estoy muy orgulloso y muy contento. Vamos por diez años más”, expresó.
En tanto, el doctor Daniel Buamscha valoró la trayectoria alcanzada por el servicio y destacó que cumplir una década representa un hito en la consolidación de un equipo comprometido con la comunidad. También resaltó la posibilidad de establecer un vínculo de cooperación con el Hospital Garrahan para acompañar la formación de médicos especialistas en terapia intensiva pediátrica y favorecer el desarrollo de recursos humanos propios en el Hospital Avellaneda.
“Es fundamental que la comunidad entienda que tiene un equipo dispuesto a trabajar por ella y para mejorar la calidad de atención de los pacientes”, sostuvo. Además, hizo hincapié en la importancia de contemplar las necesidades emocionales de las familias durante una internación crítica. “Las terapias tienen que ser humanizadas. Humanizar significa entender a la familia que está pasando una situación muy compleja, con un niño vulnerable, y darle la contención necesaria para ayudarla a transitar este momento de espera, pero de espera con esperanza”, afirmó.

El reconocimiento a la comunidad
La ceremonia también tuvo un espacio especial para distinguir a quienes acompañan al servicio desde la solidaridad. Entre ellos, recibió un reconocimiento el arquero del Club Atlético San Martín, Darío Sand, y representantes del Instituto Nuestra Señora de Monserrat, por una iniciativa impulsada por estudiantes y docentes para acercar momentos de alegría a los niños internados.
El profesor Mauricio Abregú, tutor y docente de Historia de la institución educativa, explicó que la propuesta nació de los propios alumnos durante las clases de tutoría, a partir de la inquietud de realizar una acción solidaria y acercarse a quienes atraviesan situaciones difíciles. “Logramos vincularnos con la unidad pediátrica, hicimos algunas acciones de reciclado de juguetes y una campaña de colecta para los chicos. A partir de ahora queremos iniciar un camino de voluntariado junto a la institución y el hospital, para que el año que viene y los siguientes podamos llevar adelante un programa entre estudiantes y pacientes”, contó.
El docente destacó que el protagonismo de la iniciativa pertenece a los estudiantes. “Nosotros, los profesores, somos los vehículos de esto. Todo es de ellos, para ellos y con ellos. Nos ponemos a disposición de lo que van proponiendo y de las ideas que van surgiendo”, explicó.
Las alumnas también compartieron sus experiencias y la emoción que les generó participar. Isabella contó que conocer la situación de los pequeños pacientes las motivó a buscar una manera de acompañarlos. “Nos conmovió saber que están pasando por algo difícil y queríamos proponer algo para ayudarlos a seguir adelante, que no se sientan tristes. Les queríamos dar algunos juguetes para alegrarles el día”, expresó.
Por su parte, Julieta relató cómo trabajaron en equipo para recuperar los juguetes donados. “Algunos estaban rotos y teníamos pequeños talleres dentro del curso donde los arreglábamos. Los peluches los cosíamos y así íbamos ayudando entre todos. Fue muy lindo ayudar a los chicos para darles ese momento de alegría y decirles que no bajen los brazos, que acá estamos con ustedes”, manifestó.
De esta manera, el cierre de las jornadas trascendió el reconocimiento académico y profesional para destacar también el compromiso social que rodea la atención pediátrica. Los homenajes permitieron agradecer a quienes construyeron el camino de la especialidad, a los equipos que continúan desarrollándola y a las personas e instituciones que se suman a acompañar a los pacientes y sus familias.
El Ministerio de Salud Pública reafirma así su acompañamiento a los servicios de alta complejidad, promoviendo la capacitación, el trabajo articulado y una atención humanizada, en la que la excelencia profesional y la sensibilidad hacia las personas forman parte de un mismo compromiso con la salud de los tucumanos.


