El proyecto, clave para la salud pública y el desarrollo ambiental del este tucumano, ya alcanzó la mitad de su ejecución. Con una proyección de finalización para julio de 2026, la obra beneficiará de forma directa a 1.200 vecinos.
El Gobierno de Tucumán continúa a paso firme con la ejecución de infraestructura básica en el interior de la provincia. En la localidad de Burruyacú, la construcción de la nueva planta de tratamiento de líquidos cloacales y la red colectora ha superado un hito fundamental, alcanzando un 55% de avance acumulado. Esta obra, largamente esperada por la comunidad, representa una solución definitiva para el tratamiento de efluentes, eliminando focos de contaminación y sentando las bases para un crecimiento urbano ordenado y sostenible.

Según el último reporte técnico y el acta de medición correspondiente a enero de 2026, los trabajos mantienen un ritmo constante de ejecución. El proyecto integral contempla no solo la planta de tratamiento, sino también la instalación de una red colectora que permitirá la conexión domiciliaria de 1.200 habitantes.
Esta intervención es supervisada directamente por el gobernador Osvaldo Jaldo, quien ha definido el saneamiento como una prioridad estratégica para cerrar las brechas de infraestructura entre la capital y el interior. La coordinación de la obra está a cargo del ministro de Obras, Infraestructura y Transporte Público, Ing. Marcelo Nazur, junto al secretario de Obras Públicas, Ing. Jorge Chrestia, y un equipo técnico que realiza auditorías permanentes para asegurar la calidad de los materiales y el cumplimiento de los plazos.

Al respecto, el ministro Nazur destacó el impacto social de la medida: “llegar al 55% de ejecución en una obra de esta magnitud en Burruyacu demuestra que la gestión del gobernador Jaldo no se detiene. Estamos hablando de salud preventiva: cada conexión cloacal es una mejora directa en la vida de las familias tucumanas”.
“Estas son las obras que no siempre se ven porque van bajo tierra, pero son las que más quedan para la posteridad. Estamos cumpliendo con el plan trazado y trabajando para que en la segunda mitad de año este sistema esté plenamente operativo al servicio de la gente”.
Con la finalización de esta planta, Burruyacú dará un salto cualitativo en su infraestructura de servicios básicos. Esta obra no solo fortalece el saneamiento y la calidad de vida de la comunidad, sino que además protege las napas freáticas y el medio ambiente, reafirmando el compromiso del Estado provincial con una política de obras públicas de impacto social y proyección a largo plazo.