Martes, 15 de septiembre, 2026
  • Área Operativa Sudoeste
  • Salud Pública reunió a la comunidad en una jornada de prevención y cuidado

    15 Sep 2026 17:20
    La tercera edición de la Kermés de Salud se desarrolló este martes en la Plaza Sortheix del barrio Terán, con una propuesta comunitaria centrada en la prevención de la conducta suicida.

    La tercera edición de la Kermés de Salud se desarrolló este martes en la Plaza Sortheix del barrio Terán, con una propuesta comunitaria centrada en la prevención de la conducta suicida.

    La tercera edición de la Kermés de Salud se desarrolló este martes en la Plaza Sortheix del barrio Terán, con una propuesta comunitaria centrada en la prevención de la conducta suicida. La iniciativa convocó a los 14 efectores del Área Operativa Sudoeste, instituciones educativas, organizaciones sociales y espacios vinculados al arte, con el objetivo de acercar herramientas, información y recursos para el cuidado de la salud mental.

    La jornada, que se extendió de 9 a 13 horas en la plaza ubicada en avenida Américo Vespucio 1600, fue impulsada desde el Área Operativa Sudoeste, perteneciente al Área Programática Centro, y permitió trasladar al territorio el trabajo que durante todo el año se sostiene junto a escuelas, universidades, organizaciones comunitarias y distintos dispositivos de salud.

    En este sentido, la propuesta se enmarca en las políticas que desarrolla el Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, para acercar la atención y la promoción de la salud a los distintos sectores de la comunidad, en consonancia con las políticas sanitarias impulsadas por el gobernador Osvaldo Jaldo.

    La psicóloga Laura Magadán, referente de Salud Mental del Área Operativa Sudoeste, explicó que el encuentro busca generar un espacio donde sea posible abordar la temática de manera responsable y sin tabúes. “Buscamos poner el foco en la prevención de la conducta suicida. Durante todo el año trabajamos con múltiples instituciones de los barrios, como escuelas, gabinetes, supervisores, CEPLAS (Centros Preventivos Locales de Adicciones) , iglesias y hogares. En esta Kermés convocamos a esos recursos barriales para poder hablar del suicidio con responsabilidad, brindar información y dar a conocer los factores protectores y los lugares donde las personas pueden recurrir en busca de ayuda”, señaló.

    La profesional destacó además que el Área Operativa Sudoeste tiene bajo su responsabilidad una población cercana a las 280.000 personas, por lo que la elección de la plaza respondió principalmente a su accesibilidad y ubicación estratégica para facilitar la participación de estudiantes y vecinos de los distintos barrios de la zona.

    Si bien la convocatoria estuvo abierta a toda la comunidad, el encuentro tuvo una mirada especial hacia adolescentes y jóvenes. “Nos parece importante trabajar con ellos porque muchas veces pueden ser más impulsivos y no saber dónde encontrar factores o recursos para apoyarse frente a situaciones difíciles”, explicó Magadán.

    Una red que acompaña

    La directora del Área Operativa Sudoeste, doctora Paula Terranova, destacó que la actividad representa el trabajo conjunto de los 14 efectores que integran el área y remarcó que el abordaje de la salud mental requiere de una mirada integral. “La Kermés la organizan las referentes de Psicología convocando a distintos efectores y áreas dentro de Salud, porque la salud mental la construimos entre todos. Participan odontólogos, FONOS, universidades, Enfermería y agentes sociosanitarios. Es un trabajo de toda el área y un trabajo en equipo para promocionar y brindar salud a la población”, sostuvo.

    Terranova explicó que llevar la propuesta a una plaza permite que el primer nivel de atención se acerque a escenarios cotidianos de la comunidad. “La plaza es un lugar simbólico donde encontramos distintas personas y situaciones: adolescentes, niños, padres y abuelos. De esta manera podemos transmitir lo que se hace en los efectores y acercarnos a la gente para que nos conozca y luego pueda encontrarnos en los centros de salud cuando requiera atención”, afirmó.

    La intersectorialidad fue uno de los aspectos centrales de la jornada. Además de los equipos sanitarios, participaron instituciones educativas y espacios vinculados al arte y la cultura, entendiendo que la prevención de los problemas de salud mental requiere múltiples miradas y formas de expresión. “Esta es una temática muy compleja y nadie puede abordarla solo. Nos acompañamos entre todos”, resumió Magadán.

    El arte como herramienta

    Entre las propuestas se destacó la participación del Centro Las Moritas, que llegó a la jornada con integrantes de su Murga de Las Moritas. El tallerista de Expresión Artística, Máximo Rosaloni, explicó que 15 usuarios participaron de la actividad como parte de un proceso de trabajo grupal sostenido. “La murga tiene que ver con el encuentro, con poder ensayar con los compañeros y con la felicidad que lleva al barrio. El arte permite la expresión de grupalidades y subjetividades. A veces posibilita expresar algo que no aparece simplemente a través de las palabras; se pone en juego el cuerpo, el pulso y lo artístico”, manifestó.

    Desde esta perspectiva, la expresión artística se incorporó como una herramienta más dentro de las estrategias comunitarias de promoción de la salud mental y prevención de la conducta suicida.

    La jornada también permitió visibilizar iniciativas surgidas desde las propias escuelas. La docente Denise Isa, de la Escuela de Comercio II, presentó junto a sus estudiantes el proyecto de Feria de Ciencias denominado “Postura”, una investigación sobre los efectos del uso prolongado del celular en el sistema osteoartromuscular de los adolescentes.

    La propuesta nació a partir de una situación cotidiana en la institución y llevó a los estudiantes a investigar los efectos físicos asociados al uso prolongado de los dispositivos móviles. A través de experiencias prácticas, analizaron la inclinación de la cabeza y la carga que debe soportar la columna en distintas posiciones. “Queríamos que ellos fueran promotores de salud y pudieran llevar esta información a sus pares. No se trata de decirles que no usen el celular, sino de que puedan utilizarlo de manera consciente y realizar pequeñas pausas para cuidar su cuerpo”, explicó Isa.

    La docente destacó además la importancia de participar en espacios comunitarios como la Kermés para ampliar el alcance del proyecto y generar nuevos vínculos con otras instituciones.

    De esta manera, la tercera Kermés de Salud se consolidó como un espacio de encuentro entre los equipos sanitarios, las instituciones educativas y la comunidad, donde la prevención se abordó desde diferentes perspectivas y con una premisa común: generar redes, favorecer la conversación y acercar los recursos disponibles a quienes los necesitan.

    En el Área Operativa Sudoeste, los 14 efectores cuentan con profesionales de Psicología, mientras que los equipos de salud mantienen articulación permanente con las instituciones educativas frente a situaciones que requieren acompañamiento. Así, la estrategia territorial busca que el acceso a la salud mental no quede limitado al consultorio, sino que pueda construirse también en los espacios donde transcurre la vida cotidiana de la comunidad.