Jueves, 17 de septiembre, 2026
  • PREVENCIÓN
  • Tramas reunió a 150 adolescentes en Santa Lucía para fortalecer la salud mental comunitaria

    17 Sep 2026 12:54

    El Gran Encuentro Comunitario del Proyecto Tramas convocó a 150 adolescentes y más de 20 instituciones, organizaciones, organismos y empresas en el Club Social de Santa Lucía. A través de talleres, juegos, arte, espacios de escucha y propuestas de salud, la jornada promovió la participación juvenil, la prevención y el acceso a derechos desde una mirada comunitaria.

    En el marco del Mes Amarillo de promoción de la Salud Mental, el Club Social de Santa Lucía fue escenario este 16 de septiembre del Gran Encuentro Comunitario del Proyecto Tramas: Fortalecimiento del Lazo Social, una iniciativa del Ministerio de Salud Pública de Tucumán articulada con la ONG Desarrollo y Autogestión (DyA), destinada a promover y prevenir la salud mental de adolescentes desde una estrategia territorial y comunitaria.

    Desde su puesta en marcha en abril, el proyecto viene fortaleciendo el trabajo conjunto entre salud, educación, justicia, organizaciones sociales, comunidad y los propios adolescentes, siguiendo los lineamientos de las políticas sanitarias impulsadas por la gestión del ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz.

    La jornada reunió a estudiantes de las escuelas Hilda Guerrero de Molina, Benjamín Zorrilla y Teniente Berdina, quienes participaron activamente de stands, talleres, juegos, propuestas recreativas, música y una radio abierta.

    La iniciativa buscó que los jóvenes no fueran solamente destinatarios de las acciones, sino protagonistas de un espacio pensado para expresarse, ser escuchados, informarse y construir vínculos.

    El Hospital de Santa Lucía y profesionales del Área Programática Sur acercaron espacios vinculados al consultorio de adolescencia, salud mental, salud sexual y reproductiva, nutrición, vacunación y laboratorio.

    También participaron el Programa Provincial de Salud Integral del Adolescente, el Programa de Salud Sexual y Reproductiva del PRIS, Tucumán Se Mueve, la Escuela de Arte Popular de Monteros, Punto Joven Berdina, Punto Joven Santa Lucía, SASE, el Ministerio Público Fiscal y Citromax.

    La directora del Hospital de Santa Lucía, Mariela El Chayer, destacó la importancia de generar instancias que permitan acercar los servicios sanitarios a los jóvenes y, fundamentalmente, conocer sus necesidades.

    “Consideramos sumamente necesario poder acercarnos a los adolescentes”, expresó la profesional, quien explicó que las diferentes postas instaladas durante el encuentro permitieron poner los servicios a disposición de los estudiantes y mantenerlos “totalmente abiertos a escuchar sus peticiones, sus necesidades, sus quejas”.

    El Chayer resaltó además el valor del arte como una herramienta capaz de generar nuevas formas de participación y encuentro. En este sentido, ponderó la presencia de la Escuela de Arte Popular de Monteros y las posibilidades que estos espacios ofrecen a los jóvenes.

    Por su parte, la referente y coordinadora del Programa de Adolescencia del PRIS, Florencia Avellaneda, sostuvo que la escucha constituye uno de los pilares del abordaje preventivo. “Consideramos que el adolescente necesita ser escuchado, principalmente, porque con la escucha del paciente se evitarían muchas cosas o muchos problemas que después tendríamos que resolver”, afirmó.

    Avellaneda explicó que la estrategia busca intervenir preventivamente ante situaciones como consumos problemáticos, ideación suicida o embarazos no deseados, al tiempo que procura generar formas más accesibles para que los adolescentes se acerquen al sistema sanitario.

    “Nosotros buscamos generar un espacio donde él, sin necesidad de consultar por alguna enfermedad, pueda entrar por la puerta del sistema de salud”, remarcó.

    La coordinadora regional de la ONG Desarrollo y Autogestión (DyA), Betina Castro, definió a Tramas como una estrategia de salud mental comunitaria y destacó la importancia de reunir en un mismo territorio a instituciones y sectores diversos.

    “Lo que hemos podido vivir hoy tiene que ver con generar de manera situada las estrategias que acercan realmente la salud y los derechos a los chicos y las chicas”, sostuvo.

    Asimismo, hizo hincapié en la importancia de descentralizar las políticas públicas para que las acciones lleguen directamente a los lugares donde los adolescentes viven, estudian y desarrollan sus actividades cotidianas.

    “Que puedan ser escuchados en la escuela o ser escuchados en un espacio comunitario son los caminos que estamos necesitando”, enfatizó.

    La articulación también involucró al sector privado. Florencia Quiñones, responsable de Sustentabilidad de Citromax Group, explicó que la empresa trabaja junto a DyA y los Puntos Jóvenes y valoró la posibilidad de conocer las diferentes miradas existentes sobre la salud mental en la adolescencia.

    “Una sola institución, una empresa sola, no puede llegar a todo”, sostuvo al remarcar la importancia del trabajo conjunto.

    La música, el arte, los juegos y la comunicación tuvieron un papel central durante el encuentro. Las bandas Llamen a Moe y de la Escuela de Arte Popular de Monteros formaron parte de las propuestas, mientras que estudiantes de la Escuela Teniente Berdina asumieron el rol de entrevistadoras durante una radio abierta.

    De esta manera, los adolescentes participaron activamente como comunicadores, músicos y protagonistas de talleres y actividades, fortaleciendo una experiencia construida junto a las instituciones presentes.

    Precisamente durante la radio abierta, las estudiantes dialogaron con Alejandra Bidart, psicóloga del Hospital de Santa Lucía, y Lira Neder, psicóloga referente del Área Programática Sur, sobre angustia, depresión, prevención del suicidio, emociones y redes de acompañamiento.

    “Con el solo hecho de predisponernos a estar con el otro, ya estamos haciendo prevención”, expresó Bidart, quien destacó que acompañar no significa necesariamente tener una respuesta para cada situación, sino brindar un espacio seguro donde la otra persona pueda sentirse escuchada.

    “Algunas veces uno necesita que alguien lo escuche, no necesariamente que alguien le diga algo. Sino saber que puede ir, que puede estar en algún lugar, que no está solo”, agregó.

    Neder, en tanto, invitó a prestar atención a aquellos malestares que muchas veces quedan invisibilizados detrás de las actividades cotidianas.

    “Uno ve que las personas que nos rodean funcionan adaptadas a su vida como estudiantes, a su vida como trabajador, a su vida como autoridad, totalmente funcional a esos roles e internamente nadie sabe con qué batallas cargamos”, reflexionó.

    La profesional resaltó por ello la necesidad de detenerse, reconocer las emociones y ponerlas en palabras: “Es una invitación. Poder parar y hacer una pausa y pensar: ¿qué nos pasa? ¿qué sentimos?”.

    Las especialistas coincidieron además en la importancia de no minimizar el sufrimiento de los adolescentes, validar aquello que sienten y favorecer la búsqueda de acompañamiento. En este sentido, remarcaron que una primera escucha puede surgir no solamente de un profesional, sino también de una persona cercana y de confianza.